Convoca una aparente trivialidad cotidiana y desdramatizada para dar una inesperada vuelta de tuerca al horror corporal tan viscerosófico cuanto cerebralmente inaugurado por los maestros universales Cronenberg y Lynch.
Ofrece la suprema originalidad narrativa de plantear en un apabullante tono sardónico la dicotomía entre el dominio y el poder dentro de un ámbito casi exclusivamente femenino.
Consigue de admirable manera tersa un extraño y asombroso acuerdo entre la diafanidad de una lisa escritura fílmica y la tenebrosa oscuridad de una distopia de hondas prolongaciones filosóficas.
Una alegoría zoológica caricaturesca y antihumanística que se presenta desde los créditos, donde los productores asumen el indomable papel de los leones, mientras que el realizador interpreta a un inofensivo zorrito.
Señala, detalla y desmonta al Ego interior e irreconocible e inconfesable, con todas sus trampas y subterfugios brutalmente superpuestos como espejos enfrentados. una simple faramalla desinflada, mucho ruido y pocas nueces.
Se coloca bajo la bandera prestigiosamente transgresora para realizar, con un agudo humor anglocanadiense, un compendio de las tensiones cronenbergianas que van del horror biológico de 'Rabia' o 'Engendros' del mal a la sobrecarga novelística.
Toda una parafernalia mixta de cine de aventuras a la intemperie imaginativa, thriller hiperviolento, horror film superabusivo, fábula pánica y reivindicada alegría de vivir repleta de elementos absurdos y descabelladas escenas de colección.
Enfila toda la carga pesada de su fábula psicosociológica, típica de cierto cine andino adulto y culto pero sordo y gris, contra el poder judicial, con cualquier tópica, pintoresca, pícara y abyecta cantidad de arreglos y “cojudeces por el estilo”.
Hace a su manera extrema de thriller intangible un retrato del alma estadounidense actual, su lucha, sus contradicciones internas, su miseria, su pudrición, su grandeza pese a todo.
Dicta, impone y armoniza una visualidad fulgurante en este supremo thriller exotista para magnificar hieráticos movimientos mortificantes, actitudes sanguinarias culminando siempre en acciones/atracciones sanguinolentas y crueldades explícitas.
Conmovedor debut describe y narra incansablemente de forma contemplativa y dulce, a la vez que vehemente, oscilando entre la tensión del presente y la frustración del pasado.
La película transmite una intensa carga emocional utilizando escenificaciones neonaturalistas con un enfoque minimalista y hiperrealista. La cámara se mueve de manera inquieta, lo que añade dinamismo a la obra y resalta el trabajo excepcional del fotógrafo.
La conciencia paramédica refuerza la perspectiva ética del núcleo familiar en contraste con la ética inherente a la docuficción, capturando momentos de íntima emoción en un entorno tanto en directo como de forma sutil.