Es una película de una crítica social muy fuerte que renuncia al estilo gráfico de los cómics y se reinventa con el estilo visual del viejo cine de realismo social.
Ruizpalacios crea una obra maestra del género policial. El argumento destaca por su premisa sencilla, pero efectiva. 'Museo' es una producción inspirada, contada con gran maestría, que se posiciona entre las mejores del cine mexicano de los últimos años.
Knight no pierde de vista el entretenimiento. Se sacude la complacencia de las otras: despedaza el olde con eficacia narrativa. Hace vital una franquicia hundida en el lodazal. 'BumbleBee' divierte. Es notable su conversión en cinta híbrida.
Guadagnino dirige con virtuosa inspiración el guión del veterano maestro James Ivory, quien a sus 89 años sigue siendo lúcido y provocador. Este filme se sitúa indudablemente entre los mejores del año.
Leitch presenta una película de ritmo vertiginoso, aprovechando cada elemento formal para magnificar la acción física, recuperando así el espectacular realismo que se ha perdido en estas producciones.
Es una aduladora carta a Salinger, como las ninguneadas por Margaret. Enviada; sin respuesta. Un innecesario filme para incrementar el culto a la personalidad de un escritor que nunca lo necesitó.
Cine de una sola anécdota (una situación fuera de control) sorprende al espectador a cada paso. Qué alucinante advertencia, sin moralismo, sobre cómo las drogas revelan lo más primitivo de cada persona. Un filme de impresionante rareza.
La capacidad excepcional de Ducournau radica en su habilidad para referenciar al cineasta Cronenberg y el estilo hiperviolento japonés relacionado con los cyborgs, transformándolos en algo innovador. Esta efectiva combinación aporta una perspectiva escalofriante y singular que opta por lo desafiante y logra el éxito.
Bousman utiliza hábilmente las técnicas de su profesión para mantener la película en ese extraño equilibrio entre la repulsión y el miedo. Con creatividad, reinventa la brutalidad de Kramer y su inquietante muñeco, adornado con estrías en espiral.
Laugier demuestra tener un buen sentido narrativo, pero en su intento de rendir homenaje al escritor H. P. Lovecraft, se excede. Lo que en la obra original evocaba miedo, aquí se transforma en mera morbosidad.
Este desconcertante fresco, que inspiró varias series de televisión en Japón, dura casi siete horas; nunca decae ni aburre gracias a sus giros, convertidos en dramaturgia de lo inesperado, donde lo real se confunde con la fantasía.
MacLane le da a 'Lightyear' un sólido ritmo dramático y una impresionante estructura visual. Su planteamiento cuidadoso hace que valga la pena disfrutarlo en la gran pantalla. Esta película mantiene la calidad digna de las entregas anteriores.
Esta es la marca de la fábrica Emmerich: mezcla superchería, ciencia ficción de lo más chafa y coincidencias forzadas saqueadas de algún frenético blog dedicado a teorías de la conspiración.
Johnson reinventa el placer de ese cine que en la infancia se venera. La especificidad mito-poética de la serie funciona una vez más con la eficacia de un viejo filme de matiné estilo 1950, porque Johnson cuenta bien la anécdota y hace que los personajes emocionen al espectador.
Besson ha dejado de lado su faceta visionaria; ya no puede ocultar que se ha convertido en el equivalente francés de Marvel. El título "Valerian" es revelador: significa valeriana, un sedante. Debería haberse llamado Soporífero y la ciudad de los mil bostezos.