Para los que no están familiarizados, puede que no sea suficiente; sin embargo, para los fanáticos de Kurumada, es una experiencia de satisfacción inigualable.
Aunque no es una baratija que se pueda tirar sin apenas mirarla, tampoco es la joya de la corona. Es un cómic tan celebrado y con tanta riqueza en su interior que resulta extraño y decepcionante que tampoco esta vez consigan sacarle brillo.
Mero ejercicio de visualidad. La escenografía es principesca, la fotografía deslumbra. ¿Y la historia? No hay una historia sólida; es superficial y poco original.
Pero un poco somnoliento. Una idea original llevada a cabo con cierta discreción, ejecutada con excesivo tiento y el argumento alberga no pocas lagunas narrativas.
Todo resulta bastante obvio, demasiado dirigido a un público infantil y carece de sorpresas. Es un espectáculo que, aunque posee un atractivo superficial, se siente vacío en su esencia.
Destila una persistente belleza a cada minuto que pasa. La película es una joya en sí misma y su final es impactante, uno de los mejores que se han visto en años. Sin lugar a dudas, se convierte en una de las películas más destacadas de 2017.
Simples gracietas. ¿Por dónde se salva la película? Por la música, por un puñado de buenas canciones que amenizan la aburrida marcha hasta el desenlace final, previsto y reprevisto.
Un trabajo pequeño y modesto, repleto de detalles que crean un resultado bastante apreciable. A pesar de su belleza y elegancia exterior, su interior refleja decadencia y amargura.
Una película entretenida, aunque excesivamente cargada de lenguaje grosero. La trama carece de profundidad y su desarrollo es monótono, además de estar llena de momentos fuera de lugar. Se puede ver, pero no ofrece mucho más.
Un inicio esperanzador seguido de un desarrollo tedioso y lleno de clichés, acompañado de una narración extensa. Sin embargo, el final sorprende con una intensidad inesperada, transformando la película de un thriller predecible a una experiencia llena de adrenalina.
Una película interesante que destaca por su originalidad y atrevimiento. Sin embargo, no logra ser perfecta. Nolan repite en varias ocasiones la explicación de la trama, lo que termina por complicar en lugar de aclarar.