Logra sostener el producto no sólo en términos comerciales, sino sobre todo en lo narrativo y estético, sin lesionar ni debilitar el espíritu de la saga.
El camino que sigue la película para provocar miedo es la búsqueda del impacto inmediato. Esta aspiración deja en un segundo plano la creación de climas, relegándola a un lugar menos importante dentro de las prioridades narrativas.
Con el estreno de la cuarta entrega de la saga REC, el cine español vuelve a mostrarse como una plaza importante en la producción de cine de terror, al mismo tiempo que confirma a Jaume Balagueró como uno de los directores más eficaces del género.
Es apenas un producto más que la línea de montaje de Hollywood escupe al circuito comercial, no tanto para hacerle honor al relato cinematográfico sino para ocupar espacios y recaudar.
La película logra transmitir su impacto al espectador, a pesar de contar con dos actos que, aunque están cuidadosamente elaborados desde un punto de vista técnico, carecen de la calidez emocional necesaria.
Aunque tiene un primer tercio muy innovador y sigue siendo una comedia encantadora, queda la sensación de que 'El loro y el cisne' podría haber sido una película realmente destacada.
'Los posibles' es baile y música, pero se combinan de tal manera que, en lugar de acercar al espectador al ballet de alta gama, lo transporta miles de años atrás en la historia, conectándolo con el sentimiento tribal de hombres danzando alrededor de una hoguera.
Burda en lo cinematográfico y falsamente biempensante, 'En la mira' se cansa de transgredir su propio verosímil con tiroteos absurdos en donde los héroes parecen invulnerables.
Gillespie reconstruye las diversas situaciones del caso, siempre con la intención de tratarlas con humor y ligereza. Este objetivo lo logra parcialmente, dada la complejidad de los conceptos financieros.
'Great Freedom' no duda a la hora de darle forma a una historia llena de aristas duras y conmovedoras, sin que eso se convierta nunca en un calvario para el espectador.
Winograd filma clones y sus películas pueden definirse como no-lugares cinematográficos en los que el contexto no importa. Tal vez por eso sus películas conectan cada vez mejor con el público masivo.
Consigue transmitir una mirada positiva que tiene en la esperanza su principal combustible, a pesar de los obstáculos que el propio sistema va poniendo en el camino de los personajes. Al mismo tiempo, tampoco puede evitar cierta candidez en la representación.
Que un director negro rescate y destaque la importancia de esta historia de tres blancos comprometidos activamente en la lucha por los derechos de los negros es justamente el mayor acto político de esta película, que en lo narrativo no escapa a las convenciones de su género.