Lo que parece recorrer el camino de la comedia romántica termina combinando humor negro, suspenso y hasta terror, revelando de paso la desigual relación de poder entre hombres y mujeres.
La película comete una serie de excesos, es cierto, pero que le permiten darle forma a un escenario de tal crueldad, que le impiden al espectador refugiarse en la comodidad de la observación pasiva.
'Venom: Carnage liberado' es víctima de un montaje de planos cortos entrelazados con un frenesí que transforma las escenas en un espejo astillado, dificultando la percepción de una narrativa coherente y convirtiendo las imágenes en fragmentos sueltos y desordenados.
El guión de Jensen articula con gracia el choque lógico que ocurre entre el modelo racional del científico y el impulso de acción que gobierna al soldado.
Esta adaptación se mantiene fiel al argumento original, aunque introduce cambios notables, especialmente en su último tercio. El guión destaca por diálogos que se transforman en intensos duelos verbales, potenciando así el humor negro.
El guión logra presentar un giro significativo cada 30 minutos y, en sus dos primeros tercios, evoca el ambiente de las historias sobre sectas que fueron populares en los años 70.
A los 67 años, Neeson continúa protagonizando películas de acción en las que se enfrenta solo al mundo. 'Venganza' sigue esta línea, pero añade un elemento fresco y entretenido: el humor.
Es menos una adaptación que una simple trasposición. Estas condiciones no podían resultar en otra cosa que un producto de factura seriada y predecible, que en ocasiones roza lo exagerado y, lo que es más grave, carece de la personalidad de las obras de Del Toro.
Strickland es un narrador visual brillante y también destaca por su excelente trabajo en sonido, evocando las bandas sonoras de las películas de Argento. Esto enfatiza la atmósfera de irrealidad que permea toda la película.
El problema radica en que la película nunca encuentra su tono. Cuando intenta ser humorística, falla; y cuando busca crear tensión, tampoco lo consigue. Es una producción repleta de escenas vertiginosas, pero carece de un contenido sustancial que contar.
Si al principio es efectivo ver a De Niro lanzando una lluvia de chistes, después de más de una hora, la situación puede volverse repetitiva o incluso dejar de funcionar por pura saturación.
Parece que la precisión y la crítica mordaz que definieron a 'El día de la bestia' han quedado atrás. En su intento por retratar los contrastes sociales de España, De la Iglesia no logra ir más allá de situaciones que resultan más grotescas que humorísticas.
En 'Hermanos de sangre' late un espíritu adolescente que no sólo refleja lo que se ve en pantalla, sino que evidencia la camaradería que mantienen fuera de campo los directores, guionistas y actores de esta movida.
Intenta que el carácter sorpresivo venga de la mano del cruce genérico, combinando sobre todo drama y comedia, pero no consigue que las sorpresas en este caso sean buenas. Por el contrario, no hay cruce alguno.
Lejos de recurrir al absurdo para potenciar los gags mediante un contexto inapropiado, la comedia negra de Chenillo elige un humor seco y agridulce que revela las diversas maneras en que los seres humanos afrontan ese momento inevitable y definitivo.
Con una concepción artística replicada de la película original, el cineasta uruguayo utiliza en buena forma una estructura muy clásica dentro del cine de terror más elemental.
Lo que hace extraordinaria a 'O que arde' es la delicadeza poco usual con la que Laxe construye una cosmogonía que da cuenta de un orden y un equilibrio.