Este segundo trabajo como director del actor británico Harry Macqueen es sobrio, preciso y, sobre todo, emotivo por su fondo y no por su forma. Y en eso tienen mucho que ver los trabajos modestamente soberbios de la pareja protagónica, Colin Firth y Stanley Tucci.
Busca articular en el tiempo el devenir de una historia de amor de la misma forma en que Richard Linklater lo hizo en la saga que comienza en 1995 con 'Antes del amanecer'. Pero lo hace de forma menos orgánica.
Con un estilo de animación 2D tradicional y un diseño exquisito, la película de animación nominada al Oscar se presenta como un fascinante viaje en el tiempo.
Colin Farrell y Brendan Gleeson no solo brindan excelentes actuaciones tanto individuales como en conjunto, sino que también aseguran una propuesta que logra sorprender y conmover en igual medida.
Consigue convertir una historia clásica en una metáfora social muy actual, en la que el respeto por la naturaleza entra en colisión con los intereses del poder económico.
La dificultad radica en la necesidad de forzar la lógica de los personajes, en particular la de Ellis, para hacer que su conducta vaya más allá de los límites de su propio verosímil.
Es posible imaginar a un Woody Allen más auténtico, evocando el realismo suburbano de John Cassavetes. Además, se percibe una fuerte influencia del cine europeo, en particular del francés, donde se busca plasmar en celluloide la esencia de la vida cotidiana.
Sin ser una gran película, Mi amigo Enzo logra crear algunos climas emotivos con herramientas genuinas, incluso cuando, como se dijo, el guión abusa de las tragedias que Denny debe afrontar.
De a poco y con paciencia, Parisier consigue encontrar ese lado humano que todavía tiene la política. ¿O será que se trata de otro milagro de la magia del cine puesta en acción?
La versión adulta del Club de los Perdedores no logra replicar la química que existía entre aquel grupo de jóvenes, lo que lleva al guión a regresar al pasado de forma insistente. Esto genera una “desconexión” que se refleja en la estructura narrativa.
Construida desde la empatía, la ópera prima del productor Matt Ratner como director tiene como su herramienta más poderosa la pareja protagónica, formada por Ben Schwartz y el gran Billy Crystal, quienes muestran una química excepcional.
En su interesante debut como director, Gonzalo Maza retrata con humor e ironía el vínculo entre dos mujeres jóvenes, atravesado por múltiples circunstancias.
Filmada de manera clásica, la película emplea una paleta de colores apagados que contribuye a crear la atmósfera de un antiguo desván donde se desarrolla la historia. Mantiene un tono de melancólica nostalgia, que es interrumpido de forma acertada por sutiles toques de humor.
La nueva versión combina acción en vivo con animación tradicional, representa una apuesta artística de riesgo y se propone como una fábula tradicional, que toma sensible distancia del vértigo vacuo del cine industrial actual.
Durante sus dos primeros tercios, la película logra desarrollar un personaje cuya extrema misantropía genera una peculiar simpatía. Sin embargo, también va sembrando pistas que permiten prever la llegada de un final manipulador.
'Creed', al igual que 'Rocky', trasciende el género de boxeo y se presenta como un conmovedor drama. Es una película que nos invita a llorar con intensidad y placer, algo que se debe en gran medida a la presencia de Stallone.
La habilidad del actor y director para crear situaciones cómicas y disparar chistes de manera constante hace que esta segunda parte de Ted sea entretenida, mientras el muñeco lucha por ser considerado un "individuo". Sin embargo, hay una cierta moralina que intenta agregarle un "contenido" que no encaja del todo con el film.