Sobre esa frontera nada imprecisa tracciona 'Space Dogs' para contar una historia que, como si se tratara de una novela de Dostoievski pero con perros, tiene mucho más de trágica que de heroica.
Una experiencia narrativa cercana a los primeros filmes de Lisandro Alonso. Al igual que en ellos, se busca poner la cámara y todos los recursos cinematográficos al servicio de retratar a un personaje único, solo y alejado de toda compañía.
Aunque parte de una premisa muy interesante, la película recurre a varios lugares comunes del cine de John Carpenter, Sam Raimi y Wes Craven. Sin embargo, se guardan un final grandioso, una carnicería con un toque original.
En un calco del modelo de acción que predomina en el Hollywood actual, el productor Jerry Bruckheimer imprime su sello en una historia legendaria que no logra terminar de consolidarse, aunque incluye un par de chistes y paralelismos con la época contemporánea.
La versión de Brett Ratner no olvida ni esconde el origen mítico de Hércules, sino que lo aprovecha para hacerlo emerger en el momento en el que le es más útil al relato. Y cuenta una nueva aventura de uno de los personajes más famosos de la mitología griega.
Teniendo en cuenta que se trata de una historia muy conocida y sobreexplotada, lo que se obtiene como resultado no es significativo. Risen podría beneficiar a la Iglesia al considerarlo un triunfo, pero definitivamente para el cine representa una derrota.
Extraño injerto de drama romántico con relato fantástico y panfleto místico, la característica central de este relato escrito y dirigido (aunque mejor sería decir perpetrado) por Akiva Goldsman es su propensión al desborde.
En 'Pearl' las escenas son concebidas como territorios amplios, donde el drama encuentra espacio para desarrollarse a través de la acción y no tanto a partir del frenético montaje de fragmentos.
Más allá de sus aciertos, la película termina regresando al círculo didáctico, poniendo en boca de su protagonista una declaración de principios que vuelve a evidenciar el color de época.
El estudio del ratón inicia la temporada de cine infantil con una película que presenta una curiosa dualidad: aunque su formato se asemeja al estilo clásico, incluidos los musicales, su heroína, reflejo de los tiempos de Obama, es de raza negra.
Narrada con una calidez que contrasta con el clima húmedo y neblinoso de Suffolk, 'La excavación' se apropia de ese espíritu romántico y lo amplía sobre una serie de subtramas.
Con un impactante diseño visual y apoyándose en el desarrollo de personajes y tensiones antes que la mera acción, la película rescata la mejor tradición del género de los "kaijus".
Si algo le aporta a la saga este episodio final es el peso del tiempo. Este elemento se manifiesta en una atmósfera crepuscular, que resulta ser el escenario ideal para despedir a un héroe que ha crecido junto a su público.
'Cacería en Venecia' es la más efectiva de las tres adaptaciones de Branagh, sobre todo porque encuentra los recursos para darle forma a este híbrido entre el cine de terror y el policial.
Un estilizado refrito de lo que ya mostraron incluso sus antecesoras de saga, construido a partir de una estructura de scketches terroríficos que el relato va encadenando.
A partir del trazo grueso y de oposiciones simplificadoras, Larraín manea de forma un tanto manipuladora no solo el cine, sino también los paisajes políticos que retrata. Esta dualidad ambigua le permite mantenerse en buenos términos tanto con Dios como con el diablo.