Si algo se salva de la caída hacia lo convencional es el encanto de Lily Collins. En el camino queda la ilusión de una buena comedia romántica convertida en otra de tantas.
Comedia francesa al estilo americano o comedia americana con toques franceses, resulta en una película híbrida que apenas logra encontrar un equilibrio en ese camino.
La narración, con un perfil clásico, y los ingeniosos contrapuntos entre los personajes convergen para convertir 'Cena de amigos' en un entretenimiento muy agradable. Sin embargo, es importante señalar una cierta tendencia al abuso de fórmulas.
Ese desarrollo sobre el eje temporal está lejos de ser arbitrario: merced a conexiones no siempre directas que se establecen a partir de su coincidencia geográfica, acaba dándole forma a un verdadero devenir vinculado al flujo de la Historia.
'Los tipos malos' realiza un ejercicio que por vía de la comedia vuelve a oponer (de manera modesta, claro) las filosofías de Hobbes y Rousseau, en la disputa por establecer si la bondad o la maldad es lo que define el fondo de la naturaleza humana.
Sobre el final, sin embargo, Jóhannsson opta por hacer que lo que hasta ese momento solo había sido sugerido en el fuera de campo pase a ser explícito. Esta decisión, aunque añade impacto, también reduce la profundidad de la narrativa.
En 'Cazadores de trufas', el tiempo parece haberse detenido, y los directores resaltan esa sensación, ya que la existencia sencilla de los personajes provoca un inquietante contraste con las escenas que exhiben el ostentoso mal gusto asociado al comercio de las trufas.
Sobre esa frontera nada imprecisa tracciona 'Space Dogs' para contar una historia que, como si se tratara de una novela de Dostoievski pero con perros, tiene mucho más de trágica que de heroica.
Una experiencia narrativa cercana a los primeros filmes de Lisandro Alonso. Al igual que en ellos, se busca poner la cámara y todos los recursos cinematográficos al servicio de retratar a un personaje único, solo y alejado de toda compañía.
Aunque parte de una premisa muy interesante, la película recurre a varios lugares comunes del cine de John Carpenter, Sam Raimi y Wes Craven. Sin embargo, se guardan un final grandioso, una carnicería con un toque original.
En un calco del modelo de acción que predomina en el Hollywood actual, el productor Jerry Bruckheimer imprime su sello en una historia legendaria que no logra terminar de consolidarse, aunque incluye un par de chistes y paralelismos con la época contemporánea.
La versión de Brett Ratner no olvida ni esconde el origen mítico de Hércules, sino que lo aprovecha para hacerlo emerger en el momento en el que le es más útil al relato. Y cuenta una nueva aventura de uno de los personajes más famosos de la mitología griega.
Teniendo en cuenta que se trata de una historia muy conocida y sobreexplotada, lo que se obtiene como resultado no es significativo. Risen podría beneficiar a la Iglesia al considerarlo un triunfo, pero definitivamente para el cine representa una derrota.
El color púrpura logra estimular al espectador a partir de una banda de sonido rica en ritmos y géneros, que ilustra el universo sonoro extraordinario que la cultura negra desarrolló en los Estados Unidos desde fines del siglo XIX hasta la actualidad.
Extraño injerto de drama romántico con relato fantástico y panfleto místico, la característica central de este relato escrito y dirigido (aunque mejor sería decir perpetrado) por Akiva Goldsman es su propensión al desborde.
En 'Pearl' las escenas son concebidas como territorios amplios, donde el drama encuentra espacio para desarrollarse a través de la acción y no tanto a partir del frenético montaje de fragmentos.