Representa, incluso con sus subrayados, un retrato potente de una desigualdad que aún debe saldarse. Y un desafío para el espectador masculino, quien no podrá evitar encontrar en la pantalla un espejo incómodo.
Consigue, a veces de forma un poco forzada, que 'Suburbicon' se convierta en una especie de fresco social (...) convirtiéndose en una anotación política demasiado obvia. Porque, como ya se sabe, no siempre las buenas intenciones son las mejores aliadas del cine.
Aunque en su primera parte el film parece encaminado a volver a vender el “sueño americano”, el director John Lee Hancock expone la crueldad, el oportunismo y la ambición del hombre y a un sistema que tolera la rapiña y las trampas por sobre el trabajo y la honestidad.
El mayor logro del film de Agüero radica en su capacidad para adoptar una estética del cine de terror al narrar episodios de la historia argentina. Estas historias, aunque provienen de hechos reales, se pueden interpretar desde una perspectiva fantástica.
El maduro director encara la comedia musical sin resignar tensión dramática ni emotiva. Crea tal clima de familiaridad con los personajes que sus alegrías y éxitos, sus miserias y tragedias, nunca resultan ajenos.
Los excesos narrativos hacen de 'Amapola' una versión melosa, mística y kitsch de la cada vez más revisitada 'Hechizo del tiempo'. Excesos que prueban que los talentos de un director de arte no siempre son análogos a los del director de cine.
Un relato que, al igual que el peronismo, permite múltiples interpretaciones, incluso contradictorias, sin que ninguna de ellas pierda su validez como lectura correcta.
La comedia a veces resulta efectiva y otras veces no tanto. Sin embargo, el talentoso elenco, encabezado por el destacado Martín Piroyansky en el papel de Jorge/Tangalanga, logra mantener la calidad de la obra.
Tal vez el mayor lastre de la película es su obvia intención de militancia política, que genera subrayados tanto en el desarrollo como en la necesidad de expresar un mensaje aleccionador demasiado evidente.
El dramaturgo Kemp Powers imagina qué pudieron haber charlado estos referentes del poder negro cuando se encontraron a solas en 1964, pero la película dirigida por Regina King no logra salir de la trampa del teatro filmado.
Una película que se propone poner a su favor la plasticidad del vínculo entre realidad y fantasía. Un musical que no solo no provoca vergüenza ajena, sino que honra la tradición del género desde su puesta en escena y con un gran trabajo de guión.
Tratando de evitar los lugares comunes de las películas de fantasmas, Sánchez va siempre un paso más allá, haciendo que cada nuevo giro, en lugar de sumarle peso dramático a la historia, la vayan aligerando hasta volverla casi inocua.
Una sorpresa inesperada. No porque se trate de la octava maravilla del cine de terror, sino porque al menos realiza con cierta gracia y estilo lo que ya ha sido hecho tantas veces de modo chapucero y vulgar.
En su tercer largometraje, la directora de 'XXY' y 'El niño pez' demuestra ser una narradora eficiente, eligiendo con precisión los detalles necesarios para crear una película cautivadora, aunque a veces peca de una excesiva metaforización.
Si se pudiera imaginar una cruza entre lo más condescendiente de la comedia francesa y un universo femenino almodovariano pero clase B, tal vez así se pudiera andar cerca de lo que propone 'Las mujeres del 6º piso.'
Se asemeja más a obras mediocres como las que forman parte de la saga La monja o a las películas de posesiones demoníacas, que a la singular creación de Donner.
El film presenta elementos dickensianos tanto a través de las características arquetípicas de los personajes principales como por la forma en que el cineasta les permite experimentar un proceso de aprendizaje individual.