La alteración del orden, que más que un truco es pura truculencia, es acompañada por una vuelta de tuerca de esas que pondrá a más de uno en el incómodo lugar de desearle el mal al guionista. Un giro que tampoco es original.
Más allá de las sorpresas que pueden ser algo predecibles, 'Lugares oscuros' presenta un retrato poco común de Estados Unidos. Se muestra como una versión alternativa del Sueño Americano, ofreciendo una mirada muy crítica sobre la era de Ronald Reagan.
Hay en la película un elemento, más teórico que práctico, que de algún modo la impugna, tanto en lo referente a lo cinematográfico como en su labor reivindicativa: su corrección.
La película consigue abarcar la red completa de los hechos que le dieron forma a aquella historia macabra, vital para comprender y completar el relato histórico de la Argentina de fin de siglo.
Ese tipo de pastiche, siempre un poco tosco, es lo que caracteriza al cine de Besson. El desborde, que aquí se siente parcialmente autoconsciente, produce historias que inyectan adrenalina al espectador, superando cualquier torpeza que pueda presentarse.
Resulta una de esas obras que generan charlas y debate. En su último tramo, el film se oscurece, pero sin permitirse caer en el extremo de la gravedad.
Con una estética que remite al mundo del cómic, 'John Wick 4' cierra con dignidad una saga que volvió a mostrar que es posible narrar con gracia desde el puro movimiento.
Aunque no logra alcanzar los altos niveles de los episodios originales de 'Shrek' o 'Madagascar 3', este nuevo panda permite a los estudios Dreamworks consolidar una de sus sagas animadas más equilibradas, apta para todo público.
De manera inevitable, las típicas referencias de la saga se miran cada vez más en el espejo. Sin llegar a estropear del todo el resultado, el mayor error es abandonar el tono caricaturesco.
'Holy Spider' se ve atrapada en la necesidad de transmitir un mensaje político. Aunque esta intención es válida, termina por debilitar la obra cinematográfica.
Aunque no está a la altura de la relectura fascinante que Green ofrecía en el comienzo de su trilogía, 'La noche final' presenta un elemento que permite reflexionar sobre las reacciones de quienes sufren algún tipo de victimización.
Ducournau logra crear una obra visualmente impactante y cautivadora, aunque su enfoque meticulosamente calculado resulta evidente desde lejos. Por esta razón, muchos críticos han señalado un vínculo con el estilo de Cronenberg.
Narrada con habilidad, aunque siguiendo al pie de la letra todos los pasos del "manual básico del policial", 'Yo soy todas las niñas' intenta incluir en su narrativa todos los elementos esperados en un relato de este estilo y origen.
Cuenta con unos cuantos puntos a favor que revalidan los elogios que el director sueco cosechó con sus películas anteriores. Igual que en aquellas se trata de historias encapsuladas en universos de claroscuros en los que el blanco y el negro se entrelazan en un delicado balance.