Jolie no se permite desviarse ni un centímetro del destino dramático que ha establecido para narrar esta historia, lo que conduce a una reducción de sus intenciones poéticas a la más evidente de las literalidades.
Si algo había mostrado Ben Affleck en sus dos primeras películas como director era coherencia. A diferencia de lo mencionado, en 'Argo' se permite combinar géneros diversos, lo que da como resultado un híbrido en el que se aprecian las costuras.
'Mixed by Erry' toma la decisión de abordar el ascenso y la caída de los Fratassio en clave de comedia. En el camino relativiza la gravedad del delito cometido. Es cierto que a eso se lo llama romantizar un crimen, pero no deja de resultar simpático.
La dificultad de distanciarse de situaciones demasiado cercanas y dolorosas no impide que Mitre, Llinás y la pareja formada por Ricardo Darín y Peter Lanzani logren dirigir una película esencial, que esquiva las trampas que su temática podría presentar.
Donde la película se despega decididamente de la serie es en la cuestión política detrás del accidente. Ahí donde la serie ahondaba en negligencias y malas praxis derivadas de la crisis económica de la Unión Soviética, la película elige de forma abierta evitar el tema.
El sutil entramado que propone la directora, en el que conviven citas a Gustave Flaubert y Emily Brontë con diálogos epistolares, convierte al film en un epígono cinematográfico del romanticismo decimonónico.
Wolf le aporta un manejo preciso de las formas narrativas cinematográficas, colocando a la película bien lejos del documental televisivo. Y además confirma sus dotes de entrevistador.
La alteración del orden, que más que un truco es pura truculencia, es acompañada por una vuelta de tuerca de esas que pondrá a más de uno en el incómodo lugar de desearle el mal al guionista. Un giro que tampoco es original.
Su mayor potencia radica precisamente en la forma equilibrada en que va entrecruzando ambos mundos: el del buscador de tesoros con el del empresario que, tras alcanzar la cima del mundo financiero, debe lidiar con los grandes depredadores.
Más allá de las sorpresas que pueden ser algo predecibles, 'Lugares oscuros' presenta un retrato poco común de Estados Unidos. Se muestra como una versión alternativa del Sueño Americano, ofreciendo una mirada muy crítica sobre la era de Ronald Reagan.
Hay en la película un elemento, más teórico que práctico, que de algún modo la impugna, tanto en lo referente a lo cinematográfico como en su labor reivindicativa: su corrección.
La película consigue abarcar la red completa de los hechos que le dieron forma a aquella historia macabra, vital para comprender y completar el relato histórico de la Argentina de fin de siglo.
Ese tipo de pastiche, siempre un poco tosco, es lo que caracteriza al cine de Besson. El desborde, que aquí se siente parcialmente autoconsciente, produce historias que inyectan adrenalina al espectador, superando cualquier torpeza que pueda presentarse.
La directora de 'Mi amiga del parque' muestra una profunda comprensión del inconsciente argentino. Su uso del humor, sutil pero incisivo, continúa siendo un rasgo distintivo de su cinematografía.
Resulta una de esas obras que generan charlas y debate. En su último tramo, el film se oscurece, pero sin permitirse caer en el extremo de la gravedad.