Bajo la impecable superficie de la película se esconde una vibrante y apremiante humanidad; una profunda comprensión del sostén emocional en el que se apoya la ficción de Stephen King.
'Los mercenarios 3' resulta tan imprescindible como un fuerte golpe en la zona íntima, dejando claro que consumirla te privará de una parte significativa de tu valioso tiempo.
Bruce Willis, John Malkovich, Helen Mirren y el resto del elenco continúan brindando momentos cómicos como un grupo de asesinos del gobierno ya retirados. Sin embargo, esta comedia de acción global requeriría adoptar la idea de que "más grande es mejor" en todos los aspectos.
Sublimemente ridícula. Es casi imposible evitar las risas con las películas de 'Fifty Shades', y lo menciono tanto con admiración como con cierta frustración. Proporciona un nivel de entretenimiento.
Di lo que quieras decir sobre la ausencia de John Cusack, pero esta secuela, inexplicablemente divertida, consigue capear el bajón de las segunda partes.
De una precisión quirúrgica, con un sombrío sentido del humor y totalmente fascinante durante sus veloces 149 minutos, este tenso y efusivo thriller psicológico representa un excepcional binomio de director y material.
Un decepcionante thriller sobre secuestros que revela cómo un gran director ha caído en la trampa de la autoparodia, lo que deja a la reciente 'Prisioneros' como una verdadera obra maestra al compararlas.
La interpretación impactante de Nicole Kidman como una madre desesperada no logra salvar este drama que resulta confuso y poco creíble en su intento de abordar la temática de los niños en peligro.
Este vehículo sorprendentemente soso para Cameron Diaz y Jason Segel tiene una premisa muy comercial, pero la deja en manos de una dirección forzada y nada divertida.
Lelio y sus coautores han elaborado una reflexión profunda sobre la importancia del escepticismo y la fe, mostrando una comprensión clara de los aspectos tanto positivos como negativos de la religión.
La actriz y directora austriaca capta de manera gradual la esencia emocional de una película que se aleja del romance fatalista, presentándose más como una anatomía tragicómica. Es como si una comedia de salón de Jane Austen fuera llevada a cabo por Michael Haneke.
Fleischer-Camp y Slate han hecho elecciones muy acertadas al elegir la animación en stop-motion, que se fusiona de manera impecable con las imágenes de acción real, a menudo dentro de la misma escena.
'The Suicide Squad' demuestra que hay vida después de 'Suicide Squad'. Los lazos familiares que surgen entre estos camaradas logran tocar profundamente el corazón del espectador.