La actuación de Farrell, una de las mejores de su carrera, destaca por su combinación de crudeza y sutileza. Logra conectar con el humor y la emoción de la historia de manera magistral.
Ciertamente, carece de las grandes ambiciones metafísicas de la oscarizada 'Soul'. Pero esto puede explicar porqué definitivamente resulta más hábil y segura (...) 'Luca' es grande de todas las maneras que cuentan.
Audiard se apoya en sus actores con toda seguridad, empujando suavemente a cada uno de ellos hacia una pregunta sencilla, ordinaria y nunca irrelevante: ¿qué quiere su personaje? -y haciendo surgir una respuesta totalmente única.
Woodard y Hodge logran que incluso las interacciones más breves transmitan una profunda emoción. La intensidad de su relación logra eclipsar los tropiezos ocasionales de la película.
El impecable debut como director y guionista de John Maclean presenta un marcado estilo coeniano, con una fusión de ingenio agudo, humor oscuro y una violencia perturbadora, que refleja una indiscutible confianza.
Una oda golfa y agridulce a las duraderas alegrías de la amistad. 'Land Ho!' logra un balance casi perfecto entre el desaliño indie y un acabado comercial.
Este debut en la dirección de los co-guionistas Rogen y Evan Goldberg compensa su premisa algo petulante con un sentido inteligente de la auto-parodia y unos niveles de vulgaridad casi catastróficos.
Un melodrama que se siente exagerado y que hubiera funcionado mejor como una farsa sexual. Sin embargo, en lugar de eso, se aborda con una seriedad que evoca un velorio.
Un drama bien interpretado que trata las variedades de la expresión musical como una efectiva, si bien poco sutil, metáfora de los muchos caminos posibles de una persona a través de la vida.
Trazando delicadamente los problemas de una relación de nueve años entre dos hombres que viven en Nueva York, Ira Sachs se sirve de sus propios recuerdos para ofrecer la sensibilidad y la melancolía en 'Keep the Lights On'.
Con una fotografía sugestiva y bien realizada, la película de Walter Salles palpita con energía juvenil, pero resulta excesivamente calculada. Esto pone de manifiesto la dificultad, y tal vez incluso la inutilidad, de adaptar el aclamado éxito literario de Kerouac a la pantalla.
Los beneficios de un reparto joven y atractivo han revitalizado al director Ivan Reitman. Cumple satisfactoriamente con su rol como producto comercial.
El estilo visual que combina el realismo y la abstracción de formas resulta, sin duda, impresionante, aunque no siempre alcanza una eficacia espectacular.
La historia de Jacobs es a la vez amarga y reconfortante, pero su minuciosa técnica es tan intrínsecamente fascinante que bien podría haber respaldado un drama menos centrado en emociones tan intensas y familiares.