La película no se corta a la hora de abordar algunas cuestiones morales importantes. Son viejas cuestiones, sin duda, pero ese es el encanto de 'Downton Abbey' y de sus muchos habitantes (...) Una delicia ligera.
La trama enrevesada de Swale oscurece algunos giros narrativos, pero hay que aplaudir la dirección y la actuación de Artenton por hacer que sea convincente y no se convierta en una telenovela.
Danielle Deadwyler ofrece una interpretación desgarradora como la madre de Emmett Till, Mamie, pero poco más en este drama histórico irregular coincide con su pasión.
Si esta película trata realmente del placer femenino, no nos gustaría ver la interpretación de Wilde en una película sobre el dolor femenino. Esta duele bastante.
Aaron Sorkin desata sus peores impulsos en este torpe retrato. Nicole Kipman brilla en ciertos momentos como la astuta comediante, pero su actuación se ve opacada por los numerosos 'sorkinismos' que no se adaptan al material.
Aunque tiene los errores comunes de ser debut, como un tono complicado y una tendencia a desviarse de la historia para narrar algo que se considere único, el afecto y el respeto que Nagy demuestra por las mujeres encajan perfectamente en el tema.
Daniel Kaluuya y Lakeith Stanfield continúan demostrando que son dos de los actores más destacados en la actualidad. El legado de Hampton y las atrocidades cometidas por O’Neal merecen más atención en futuros proyectos, pero la obra de King dejará una huella que no se desvanecerá fácilmente.
Jennifer Hudson alcanza algunas notas altas en una película marcada por los típicos clichés y atajos de los biopics, lo que impide ofrecer una perspectiva más profunda de la Reina del Soul.
Golpea tan fuerte porque se centra en explicar de manera resuelta y dolorosamente real qué es lo que hace a alguien extraordinario, incluso aunque el mundo no esté preparado para ello. Esperemos que el mundo sí lo esté para lo que King tiene que mostrarle.
El estreno de Maggie Betts en Sundance está lleno de estupendas interpretaciones. A pesar de una duración de 123 minutos, la película está impecablemente montada y repleta de historias tan ricas que nunca se hace pesada.
Una obra irregularmente emotiva y poco inspirada. Howle es el mayor descubrimiento de la película. 'On Chesil Beach' se dirige hacia aguas frías y poco profundas.
'Ouija' resulta realmente aterradora e inteligente, la extraña precuela de terror capaz de valerse por sus propios méritos y ofrecer una historia consistente logra su cometido sin ningún conocimiento o parafernalia anterior.
Sus líos y tonterías, sus giros de culebrón y sus cambios de vestuario, están al servicio de la única forma posible de hacer que Cruella sea adecuada para los niños: resulta ser bastante divertida.