Anunciada como 'una odisea cinematográfica narrativa', la carta de amor de J.Lo al romance es demasiado estrambótica y cursi como para llegar al meollo de la cuestión.
La sensación de historia incompleta, de respuestas que nunca sabremos del todo, es la esencia de la historia de los Kowalski, pero el filme de Roosevelt no puede compaginarla con las limitaciones y exigencias de un largometraje.
En sus aproximadamente 90 minutos de duración, 'Sly' abarca mucho terreno y debería gustar tanto a los aficionados a Stallone como a los interesados en saber más sobre la icónica estrella más allá de 'Rocky'.
Cuando Williams y Robinson sueltan el control y permiten que la película resulte tan original y libre como Bologne lo estaba en el apogeo de sus poderes creativos, 'Chevalier' sube como la espuma.
La gran sorpresa y alegría de la narrativa directa de Micheli es que, gracias al acceso íntimo y al montaje inteligente, tenemos simpatía por el aparente caso de síndrome del impostor de López.
La naturaleza abierta de Blair permite que se integre perfectamente en cualquier película basada en hechos reales. Sin embargo, hay un detalle que destaca: tras conocer a Selma Blair, resulta complicado no estar intrigado por su historia y su vida extraordinaria.
La estrella de este documental delicado no puede hacer otra cosa que brillar, pero ni sus momentos más inspiradores son capaces de ocultar la superficialidad de su análisis.
Aquellos que no quieran ver a esta iconoclasta adolescente en toda su humanidad cambiarán su manera de pensar después de su visionado gracias a lo que Grossman y su estrella ponen sobre la mesa.
Pugh sigue demostrando por qué es una de las actrices jóvenes más estimulantes del momento. Los elementos de 'Fighting With My Family' se presentan de manera convencional pero agradable.
A menudo pierde un ingrediente esencial: el humor. Tiene el corazón en el lugar correcto, pero incluso sus diversiones más locas se quedan cortas con respecto a previas versiones.