Si puedes tolerar un poco de música melodramática y una iluminación etérea en tu 'pornografía gastronómica', la película satisfará el deseo de los amantes de la cocina multicultural.
Uno de sus mensajes más valiosos es que lo mejor que puede hacer un aliado es apartarse y dejar que la gente marginalizada hable por sí misma. Aun así, es evidente que un par de mujeres blancas bienintencionadas escribieron el guion.
Está llena de guiños que socavan cada momento de suspense, tensión o cualquier cosa que se parezca a una emoción humana auténtica. Los gags secundarios son la película. El resto es el relleno.
Birmingham logra captar la atención del público al insinuar la posibilidad de violencia, mientras sugiere con sutileza una inminente explosión de sangre.
Es tentador preguntarse si los guionistas estaban colocados cuando salieron con la idea de 'Dough'. Posiblemente, en un intento por esquivar los clichés, la película es una extraña combinación de ellos.
A pesar de todo el 'hype' y la publicidad gratuita, es, simplemente, una de esas películas de género molonas en las que puedes pasar totalmente de las escenas de diálogos.
Un desastre bullicioso y gore que sólo podría gustar a un adolescente. La subtrama sentimental de padre e hijo ofrece una versión absurda y ridícula de 'Hellboy', lo que pone de relieve la gran distancia entre el guion y la dirección.
Después del gran giro a la media hora de película, quizás tengas ganas de dejar el cine. Pero quédate, porque la película seguirá desafiando tus expectativas.
Un sangriento y estilizado film de acción que presenta la caótica imprevisibilidad de 'Oldboy', la brutal intensidad de 'The Night Comes for Us' y tiroteos al estilo de John Wick.
'Good One' tiene el potencial de iniciar conversaciones sobre cómo las dinámicas misóginas afectan a la sociedad en su conjunto. La sutileza en su narrativa es fundamental.
La película presenta varios errores típicos de las adaptaciones literarias, sin embargo, logra evitar convertirse en un desastre total al manejar el horror de forma adecuada y sutil.
Los siete personajes brillan con una magnetismo especial en la pantalla, especialmente la vidente de mascotas, quien se roba las escenas más cómicas y emotivas de 'Look into My Eyes'.
Su esencia podría condensarse en un extenso capítulo de un programa sobre crímenes reales. Las horas adicionales realmente no aportan complejidad, ni la vuelven más memorable.
La mezcla de violencia gráfica y el desarrollo de personajes puede variar entre escenas, pero los enfoques y estilos innovadores de los directores aportan una singularidad notable.