Bendecida con una energía imparable, un sentido de la diversión innegablemente picante y Tom Cruise con destapados pantalones de cuero, toma canciones que nunca te hubieran gustado y las convierte en un musical fácil de disfrutar.
Con su don para hacer que cada fotograma sea inquietante, esta película atmosférica y perturbadora te seguirá dando escalofríos después de haberla visto.
'Revenge of the Sith' es la más enérgica de las precuelas y la única que realmente vale la pena ver. Sin embargo, eso no implica que esté exenta de las debilidades que se notan en las dos entregas anteriores.
Esta extravaganza cargada de efectos tiene más problemas encontrando sus soportes dramáticos que la familia Robinson en averiguar en qué parte del universo están.
Aturdidora pero no aburrida, al final resulta más desalentadora que excitante, como una noche salvaje de fiesta de la que sólo queda una imponente resaca.
Es tan floja a la hora de presentar el problema de manera emotiva o de averiguar cómo resolverlo de forma creíble en términos narrativos que cuando da su lado más sincero resulta explotadora.
Atípica tanto en su temática como en su enfoque, nos guía por un par de caminos entrelazados en los que las películas americanas rara vez se aventuran.
Una obra emocionalmente poderosa que es insatisfactoria en términos de lógica narrativa. Una película interesante que se ve debilitada por un enfoque torpe.