La séptima entrega de la franquicia sorprendentemente no logra alcanzar el nivel de sus predecesoras, convirtiéndose así en la entrega menos destacada de la serie de películas de lucha de robots metamorfos.
Una interpretación audaz y comprometida de Andrew Garfield, junto a varios temas destacados, consigue que este musical evite caer en la categoría de producciones aburridas como 'Dear Evan Hansen'.
El tono es respetuoso y efusivo. Pondrá a prueba la paciencia de quienes no son aficionados al ballet, sin embargo, la película logra funcionar, lo que evidencia el magnetismo de su tema.
Estructuralmente idéntica a 'The Last Bus' e igual de falsa, esta road movie mal concebida se ve obstaculizada por un guion flojo y una plétora de personajes típicos.
Nos gusta cuando la película se aleja del campo de fútbol; la relación entre Mal y Vinny es especialmente tierna. Pero las secuencias de fútbol que dominan el acto final son letalmente aburridas.
Huppert es un talento genuinamente singular en el cine europeo moderno, y su capacidad para tomar un papel como este y dotarlo de quietud y complejidades ocultas es fascinante.