Una película dulce y a veces satírica que ridiculiza las prácticas modernas de crianza de los hijos e incluye suficientes detalles sobre los personajes para hacer de Leo todo un sabio creíble de la Nueva Era.
Justo lo que toda película infantil necesita: chirriantes chistes sobre análisis textual postestructural. Estos roedores tan cultos son sorprendentemente intercambiables.
Hay un par de bromas que realmente funcionan. Sin embargo, no vale la pena ir a verla. Prácticamente no hay elementos que la destaquen o la hagan recomendable.
Nicolas Cage continúa su curioso camino al participar únicamente en las películas menos inspiradas. En esta ocasión, nos presenta una obra que carece de sustos y ingenio, dejando mucho que desear.
Como robar a un pensionista que va camino del supermercado, uno se siente mal por criticar a esta cursilería, pero qué le vamos a hacer, la película no es buena.
Hará las delicias de quienes asocian el cine francés con películas amables y extravagantes al estilo de 'Amelie', en lugar de remitir a la sensualidad y la desesperación que caracterizan los filmes de Juliette Binoche.
Un drama indio realizado con gran destreza, lleno de humor irónico y gags visuales sorprendentes, que explora la paradoja de celebrar la vida en la frontera de la muerte.
Se trata de una gran chapuza, improvisada por supuestos creativos a los que parece no importarles nada y por algunos que sin duda tendrían que ser más inteligentes.
Los amantes del cine de autor que quieran dejar de lado la grandilocuencia de James Bond podrán disfrutar esta sátira social ambientada en un pub de mala muerte de Berlín.
Una película dirigida con la sensibilidad suficiente por Chokri para hacer que esta relación extramatrimonial fluya y vibre más allá de los habituales clichés obscenos.