Tiene muchas cosas buenas. Por desgracia, su ritmo lento la hace extensa y su narración implacablemente pesimista se vuelve exagerada, provocando risas en momentos que deberían ser de llanto.
La película nunca sentimentaliza al viejo sinvergüenza mientras explora la naturaleza de su genio. Gran jugador, miserable ser humano. Tema indigno, gran película.
Dietrich está asombrosa. Su actuación brilla con una intensidad que cautiva al espectador. La interpretación de Emil Jannings también es notable, aportando una profundidad a la trama que enriquece la experiencia cinematográfica.
Se mantiene como un gran musical que combina estilo y sordidez. Liza Minnelli y Joel Grey ofrecen actuaciones electrizantes; además, la coreografía y el trabajo de cámara de Bob Fosse son realmente deslumbrantes.
Hay mucha historia fascinante aquí y Roth y De Niro la presentan de forma competente a través de un hombre, pero para ser una película tan larga, es sorprendentemente superficial.