El argumento se ve relegado por el uso excesivo de chistes, convirtiendo esta obra en una secuencia de gags. Aunque no presenta muchas exigencias, los actores realizan un buen trabajo, y Sheen se adapta bien a su papel.
Con cada entrega, las comparaciones con 'Cabaret' son inevitables, pero esta película es un ente muy diferente. Se trata de un clásico innegable en su género, rebosante de talento y originalidad.
Fascinante, divertida, maliciosa y directa, es una película excelente sobre una semana que cada británico por encima de los 15 años recordará vívidamente.