La interpretación de Maxine por Mia Goth es lo que resultaría de la fusión de los personajes de Robert De Niro y Jodie Foster en Taxi Driver, combinados en el telepod de 'The Fly'.
Sus formidables interpretaciones, especialmente la del amenazante y carismático Henshall, y una narración expresionista hacen de esta ópera prima de Kurzel una película australiana a seguir. Dura, pero merece la pena verla.
Una apasionante, conmovedora y extraña película... lo raro es que se parece a muchas otras películas apasionantes, conmovedoras y extrañas que hemos visto últimamente.
Los realiadores tratan de resolver el problema de transformar una experiencia que meramente consiste en una serie de luchas en una historia, ignorándola y presentando una película que meramente consiste en...una serie de luchas.
Una historia sobre los orígenes sorprendentemente efectiva. Introduce varias triquiñuelas inesperadas y una ruptura atrevida del típico argumento de jóvenes-visitan-la-granja-y-son-asesinados.
Hosking presenta actuaciones muy comprometidas, aunque adolecen de una monotonía intencionada. Su inventiva visual es notable y la música original permanece en la memoria.
Derrickson regresa en gran forma después de su insípido remake de 'Ultimátum a la Tierra', ofreciendo un filme de terror que resulta ser bastante efectivo.
Loca comedia británica, una mezcla única de bochorno y estremecimiento. Aunque no es tan impactante como Kill List, sigue siendo una película impresionante.
Un áspero thriller criminal que presenta a Jason Statham en un papel familiar, donde demuestra su habilidad en este género. Su actuación y la trama mantienen al espectador en tensión, aunque algunos elementos son predecibles.
Los sobresaltos serán familiares a los que disfrutaron del primer film. Los 180 segundos que cortaron para poder ser exhibida en los cines abre agujeros en el argumento, pero tampoco endulzan el trago a los demás.
Mejor que la segunda película, aunque no es tan firme como la primera. Rapace la pone el listón altísimo a Rooney Mara para el remake de David Fincher.
No es un buen punto de partida para los nuevos espectadores y Mandylor carece del carisma de Bell. Sin embargo, esta sexta entrega vuelve a los fundamentos de 'Saw' de forma apasionante y cruda.
La mejor película de Rodriguez hasta la fecha y un verdadero deleite para los aficionados a los noirs oscuros en blanco y negro, con un toque de violencia.
Es una colección de momentos retorcidos, con un villano espeluznante y actuaciones competentes. Es tan buena como las películas de terror que están saliendo últimamente.