Remarcable, evocadora y perturbadora. Una película terrorífica que poco a poco va desarrollando sus horrores, pero que también explora la batalla de los sexos.
Cuenta con una serie de impresionantes efectos sonoros, una edición y una dirección artística magníficas y un elenco de interpretaciones muy efectivas.
El argumento se ve relegado por el uso excesivo de chistes, convirtiendo esta obra en una secuencia de gags. Aunque no presenta muchas exigencias, los actores realizan un buen trabajo, y Sheen se adapta bien a su papel.
Con cada entrega, las comparaciones con 'Cabaret' son inevitables, pero esta película es un ente muy diferente. Se trata de un clásico innegable en su género, rebosante de talento y originalidad.