Perry tiene la capacidad de hacer que hasta los giros más rebuscados y los diálogos más exagerados suenen con convicción, un artista consagrado hasta el final.
Audaz y extravagante obra sobre el Tercer Reich que definitivamente no debería ser tan buena como ha resultado ser, sobre todo teniendo en cuenta que narra la historia de un chico cuyo mejor amigo es Hitler.
Una conocida historia de derechos civiles, reformulada a través de los ojos de una madre. Un drama conmovedor, con un papel destacado de la actriz Danielle Deadwyler.
Kidman no combina la sagaz inteligencia emocional de su interpretación con un físico que se parezca al de Ball. Sorkin parece estar solo vagamente interesado en el genio particular de la serie y en lo que la hizo funcionar.
El mayor logro de Campos es que es capaz de controlar una historia tan madura y complicada, combinando satisfactoriamente una atmósfera de cine de autor y de telenovela gótica.
Una vertiginosa sátira con cameos impulsada por el asesinato, el caos, los capos mexicanos de la droga y el sexo atlético con Madonna. Esto es una fantasía completa, por supuesto, y ese es el objetivo.
Una película marcada más por el sentimentalismo y la idealización de recuerdos que por la realidad. Existen tantas crónicas destacadas sobre esta época que resulta complicado situar a 'Belfast' en el contexto adecuado.
Daniel Kaluuya incendia la pantalla en esta película feroz y obligatoria de ver. King le da un estilo teatral vistoso, lleno de composiciones artísticas y una energía incansable y vibrante.
Una historia muy relevante contada con inteligencia, pero con algunos puntos débiles: cosas sin detallar, fanfarronadas retóricas y la tendencia a sobrecargar un relato que ya abarca bastante.
Un retrato habilidoso, muy metanarrativo y en ocasiones demasiado ingenioso de una de las figuras más influyentes y menos comprendidas que jamás ocuparon la vicepresidencia del país.
'Jackie' se queda muy cerca de tratar el 'camp' como un arte mayor. Pero en su valiente rareza, la película logra algo que la Historia no suele hacer: sorprendernos.
Un embriagador ejercicio de estilo cuyo lustroso caos parece diseñado no tanto para ofrecer una historia coherente o un mundo consistente, sino para lucir extremadamente atractivo en los preestrenos.
Es al mismo tiempo excesiva y escasa. Habría sido una película mejor si se hubiera comprometido del todo con el amaneramiento que prometía el tráiler con música de Blondie.
Surge de las cenizas que dejó esa película absurda y exagerada de 2016, 'X-Men: Apocalypse'. No es que sea nada del otro mundo, pero al menos es mejor que las últimas entregas.