La película es bastante deficiente. Los efectos especiales son escasos y de mala calidad, lo cual pone a los actores en una posición complicada, ya que deben esforzarse al máximo con un guión muy flojo.
La hosquedad de Costner es brillante y evoca el ambiente del cine clásico de aventuras que solía ofrecernos cada semana. Ignore las opiniones previas sobre esta película y permítase disfrutar de su inventiva y de sus arquetipos.
Una película que no presenta ni un minuto superfluo, dedicándose a mostrar lo esencial y manteniendo en primer plano el verdadero impulso del paisaje: los personajes. El director parece dominar a la perfección todos los secretos de su arte.
Aunque en ciertos momentos el tema parece extenderse de forma artificial, el desempeño de Rockwell y Williams logra aportar brillo a las secuencias más triviales.
Más cerca de la experimentación con la imagen y con la –saludable– contaminación de lenguajes. Hay una historia, por cierto, pero se imbrica totalmente con la pura forma, el juego del cine.
Este film logra profundidad psicológica y temática sin explicar nada, a pura imagen, a puro retrato del comportamiento de su protagonista, a quien el espectador no puede dejar de mirar.
'Garra' es un motivo para ser felices: una película formalmente simple, narrada con ese medio tono entre comedia y drama que solo los americanos manejan con maestría, con personajes que parecen seres humanos.
Es de lo más “adulto” de Star Wars, con toques de policial negro, violencia intensa, escenarios que no son del todo comprensibles para un niño y diálogos inesperados. A pesar de ello, logra captar nuestra atención más allá del mero sello de “Star Wars”.
Se aprecia el esfuerzo por innovar: en el segundo episodio, un tiroteo con rayos láser entre los tejados ilustra cómo la tecnología puede aportar emoción a la narrativa.