Esta versión de Julien Schnabel explora la relación entre el cine y la plástica, presentándose de forma episódica, como un recorrido visual por diversas obras. El eje central es el sobresaliente trabajo de Willem Dafoe, quien interpreta al pintor holandés con un estilo que mezcla sutileza y exageración.
La película intenta ser ingeniosa, aunque no siempre consigue su objetivo. A pesar de esto, la presentación del material de archivo resulta ser extremadamente valiosa para entender nuestras raíces en esta era de modernidad tecnológica y erótica.
Esta quinta temporada mantiene las virtudes de las anteriores: un montaje con un timing perfecto, una excelente mezcla de drama y comedia, y personajes entrañables.
Es a la vez una película erótica y un retrato casi descarnado. Y nos introduce en ese mundo que miramos con fascinación y miedo, el de la pornografía, sus triunfos y sus miserias.
No carece de momentos cursis ni de momentos brillantes. El brillo y lo cursi provienen de la misma mente. Es una de esas pequeñas joyas que, una vez descubiertas, se convierten en de culto.
Es apenas una colección billikenista de lo que más o menos se sabe del personaje. Su mayor pecado es ser nada más que una ilustración, apenas una estampita.
Una gran sorpresa en el cine de los últimos años: la intensidad del drama interior que vive la protagonista se traduce en imágenes efectivas, siempre justas.
El film se mueve en un constante juego entre el hombre y su leyenda, explorando la dualidad entre el artesano que crea su música y la icónica figura que la interpreta. Además, se destaca como la producción más ambiciosa jamás realizada en Paraguay.
Este documental presenta a Ebert tal como era, reflejando también su perspectiva sobre el cine. Se evidencia que para él, la crítica cinematográfica era un ejercicio intelectual y lúdico, aunque en ocasiones su escritura era feroz al censurar ciertas formas del cine.
El film es mucho más que el recorrido por la vida de un personaje que logra ver la Gran Historia al sesgo, sino también un recuerdo de lo que fue ese mundo de los sesenta desde el extraño límite entre la gloria y la vida cotidiana.
Aunque en muchos casos suele haber cierta impostura, aquí realmente funciona. Especialmente porque el personaje es cautivador. Además, se trata de una película política que permite entender una sociedad a través de uno de sus artistas.
Spielberg logra la hazaña no solo de poner bajo la lupa todo un sistema político, sino también de reconstruir a un hombre y dejarnos la moraleja a nosotros.