La llave total de la sensibilidad de Burton: para él, el cuento "de terror" es simplemente una variante del cuento de hadas. Esta película es una hermosa, divertida y emotiva representación de esa idea.
La película ofrece sustos, pero lo que realmente destaca es su capacidad para generar sugestión. El recorrido hacia lo macabro y lo fantástico se desarrolla con elegancia, logrando provocarnos miedo, sin dejar de lado algunos momentos de humor negro.
Cronenberg utiliza su destreza detrás de la cámara para moverla y dirigir a sus actores, lo que le permite transmitir emociones auténticas. Y, sin duda, lo logra con gran éxito.
Tiene la virtud, por un lado, de contarnos cómo fue aquello [El colapso financiero de 2008 ] y, por otro, de presentarlo como una película de suspenso donde se juegan muchas más cosas que el “margen de ganancias” que da título al film. Puntuación: ★★★★ (sobre 5)
[Crítica 2ª temporada]: La nueva temporada muestra un cambio sutil: más allá de los monstruos, la magia, y las intensas aventuras de espadas y fantasía, se introduce el humor y una pizca de autoironía.
Depp demuestra una vez más que es uno de los mejores actores cómicos, logrando narrar una historia sangrienta con una mezcla de crueldad, belleza y empatía por los personajes que la habitan.
La película es probablemente el más logrado alegato en favor de la risa y la diversión como formas de la felicidad y la riqueza de espíritu. Y tiene algunos de los mejores cuadros musicales de la historia del género.
La ambición metafísica de la película es notable; su realización, en un tono más suave y accesible, resulta ser la forma más efectiva de explorar temas tan amplios como el tiempo y el significado de nuestra existencia y conciencia. Es una rareza que se presenta muy pocas veces.
La película presenta dos inconvenientes. En primer lugar, lo que se extraía del clásico animado permitía una interpretación más sutil, mientras que aquí es bastante explícito. En segundo lugar, el aspecto técnico deja que desear; solo Jude Law parece captar la esencia del papel.
Funciona menos que la anterior, por supuesto, pero mantiene el tono “no podemos tomarnos esto en serio” que hace que la perspectiva nos genere una diversión genuina.
Lo que hace que esta película no sea mala es que la actuación y la cámara buscan registrar, más allá del artificio, cierta autenticidad. Un encargo híbrido con algún rostro prometedor.
El mayor valor que tiene esta película consiste en que los dos actores principales son muy simpáticos y que no sólo se potencian sino que, cosa curiosa, se restringen a lo justo. Uno al otro.
Esto es el cine: que encontremos en aquello que se vuelve gigantesco hasta el absurdo, por pura saturación, el elemento humano: la sana ironía de saber que el peligro sin cuento al que se enfrentan los héroes está allí para hacernos muy felices.
Esta película ofrece más acción que un western típico, con numerosas explosiones y momentos de humor. Aunque no es una obra maestra, resulta entretenida y provoca sonrisas.
La película explora diversas variables y se siente libre de llevar la narrativa a donde desee. Hay momentos realmente brillantes que destacan. Si hubiera más desarrollo, le otorgaría una calificación aún más alta.