Al centrarse plenamente en la relación entre padre e hija, Affleck consigue evitar el enfoque moralista. La profundidad y las sutilezas que explora en su narrativa aportan una dimensión emocional convincente a la historia.
Lo mejor del film es Viggo, quien ofrece una actuación brillante, acompañado por Langella, un gran actor que aporta mucho a la película. Aunque peca de sobreactuar la corrección política, logra transmitir emociones auténticas.
La película transforma, a través de la mirada curiosa del realizador, el mundo cotidiano en un lugar a descubrir, y además hace un uso preciso de las palabras sin ser redundante.
Un manejo diestro del suspenso le alcanza para que uno pase un rato divertido con sustos y con verdadero miedo. No sabemos si volvió “aquel” Shyamalan, sólo que este film sí vale la pena.
Aunque no es una película perfecta, tiene un peso y un encanto que superan al de la mayoría de las producciones que usualmente encontramos en las salas de cine.
Película notable y divertida, perversa e irónica. Cronenberg sigue a sus personajes, se ríe de los absurdos y crea una historia densa y poética. Una genialidad.
Depp demuestra una vez más que es uno de los mejores actores cómicos, logrando narrar una historia sangrienta con una mezcla de crueldad, belleza y empatía por los personajes que la habitan.
Esta enésima vuelta de tuerca a la comedia de pareja dispareja utiliza los clichés típicos de las parodias, llevándolos a un nivel de originalidad interesante. Aunque podría haber tenido una duración más corta, el espectador se marcha con una sonrisa.
La película presenta dos inconvenientes. En primer lugar, lo que se extraía del clásico animado permitía una interpretación más sutil, mientras que aquí es bastante explícito. En segundo lugar, el aspecto técnico deja que desear; solo Jude Law parece captar la esencia del papel.
Hay buenos momentos, pero el hecho de que cualquier cosa pueda aparecer de manera explícita y colorida en combinación con una mecánica conocida no convierte a la película en algo memorable.