Funciona como un espejo distorsionado y divertido de nuestra vida adulta. A pesar de su impresionante calidad técnica, es la narrativa en sí la que realmente nos atrapa.
Con mucha comicidad y un ritmo extraño para el autor de Bucarest 12:08, da vuelta como un guante el universo del policial y, al mismo tiempo, pinta un paisaje social preciso desde la purísima ficción. De lo mejor estrenado este año.
Confirmamos, después de las dos temporadas, que sí, que es buenísima y que Bill Hader es de lo mejor que tiene la pantalla, chica o grande. Pruebe sin miedo.
El humor es desbordante, a menudo escatológico, pero se presenta en pantalla con un excelente sentido del ritmo. Todos los actores son talentosos comediantes y los muñecos son verdaderamente delirantes.
Como intento de realizar una comedia negra con algo de trasfondo social, 'Madraza' pasa la mitad de camino pero no llega a su meta. Cierto exceso aleccionador por el absurdo termina lastrando un poco el resultado final. Prometedor film.
La serie presenta una serie de problemas e intrigas que reflejan el conflicto entre la vida personal y las responsabilidades. Además, incluye una dosis de sátira sobre ciertas tradiciones. Sin duda, es de lo mejor que ofrece la modalidad on demand.
Fábula de un humor y una ternura notables, se trata de dejar un mundo para ingresar a otro con una última y genial travesura. Haga lo posible por verla.
Nos quedamos con la impresión de que se nos cuenta algo de más, de que quizás la historia sería más bella siendo más breve. Original, sí; amable, también. Solo un poco decepcionante.
Comedia social sin grotesco, con un grupo de actores que saltó a la fama y con una extraña pero bienvenida mirada desde la infancia que vuelve todo de una ternura y precisión narrativa notables.
Un espectáculo completamente catártico y vertiginoso, con un enfoque cómico en general. Se trata de eso, ni más ni menos: el cine como arte abstracto, pura forma y un juego visual.
El núcleo es Penélope Cruz, que aquí logra combinar el capricho de una artista con la inteligencia, una rara ternura y, sobre todo, gracia, conocimiento sobre los tiempos de la comedia.
A pesar de la actuación excepcional de Rosamund Pike como la estafadora principal, cuando todo parece llegar a su fin de la manera más sombría, surge una lección moral. Lo que ocurre no es ilógico, pero su resolución se siente artificialmente reconfortante.
El realizador Bong ha creado películas muchísimo mejores, y una segunda visión de esta ingeniosa comedia negra (...) más allá de momentos muy inspirados y un guion sinuoso que sostiene la atención del espectador en todo momento, resulta demasiado subrayada.
En ese exceso sanguinolento, se destaca positivamente la corrección política que nos ha tomado de la garganta desde hace tiempo. Su desafuero hiperkinético se convierte en un alivio. Paradójico y ruidoso, pero alivio al fin.
La nueva 'Hellboy' parece una película realizada con la conciencia de que será medida en comparación con una destacada obra del género. Esta perspectiva se refleja en su falta de originalidad, lo que inevitablemente desencadena comparaciones poco favorables.