El problema radica en que todo se siente agotado; los giros de la trama resultan bastante predecibles y, de alguna manera, nos distraemos con el diseño de producción. No obstante, es comprensible que la obra tenga su atractivo.
Abundan los gags, el juego de inversiones con el humor machista y una ternura increíble. De paso, Chris Hemsworth burlándose de sí mismo y bailando al final es de una simpatía absoluta.
Lo mejor del film es Viggo, quien ofrece una actuación brillante, acompañado por Langella, un gran actor que aporta mucho a la película. Aunque peca de sobreactuar la corrección política, logra transmitir emociones auténticas.
Shults va al hueso de la situación, no esconde nada, deja que los personajes vivan como son y le permite al espectador sacar sus propias conclusiones, sin subrayarle ningún camino emotivo.
Aunque no es una película perfecta, tiene un peso y un encanto que superan al de la mayoría de las producciones que usualmente encontramos en las salas de cine.
'Drive' es de lo mejor que se ha estrenado en lo que va del año, una de esas películas que aparecen casi de la nada y guardan un secreto para compartir.
Una trasposición de la pesadilla al cine como pocas veces se había logrado y se volvió a lograr. Los travellings sobre maquetas son puro viaje hacia el inconsciente.
Wallace, el inventor calvo, y Gromit, su perro, son dos mitos del mundo animado. En esta ocasión, se adentran en el cine de terror, donde relatan la tenaz cacería de un ser que se transforma en un monstruoso conejo.
Wright lleva todo al extremo y por eso desarrolla, tramo a tramo, un auténtico film noir aunque aparezca teñido de colores vibrantes. Un film originalísimo.
Como toda buena película, olvidamos que es una película, que estamos en el cine y que esos personajes no son reales. La verdadera hazaña de este film radica en su autenticidad.
Esta clase de cine permanece en la memoria. El manejo del suspenso y el peligro es excepcional, el ritmo es frenético y los personajes se definen por sus acciones, evitando ser meras figuras planas.
Minujín interpreta su personaje con gran naturalidad, lo que demuestra que lo comprende profundamente. Lerman da vida a ese universo con matices que a menudo parecen hiperreales. La película logra funcionar; aunque tiene sus fallos, hay un valor en ella que la hace digna de ser vista.
Es un retrato de cómo funciona la inteligencia. Cómo aprendemos a razonar, eso es fascinante, casi parece una película de suspenso o de ciencia ficción, una que no les tiene miedo ni a las imágenes ni a las palabras.