La creatividad del diseño es impresionante, con una diversidad de canciones y música que crean una experiencia sensorial única. Es un verdadero prodigio narrativo que ofrece un poco de todo.
Esta reversión en animación digital 3D se caracteriza por su dinámica sencilla y muestra a imponentes guerreros inspirados en la mitología griega enfrentándose a monstruos aterradores.
Horror teológico, animé único y una sublime calidad gráfica que eleva el terror a lo surrealista y sangriento, una de las distintivas características de la animación japonesa.
Lo interesante es que estos "episodios" funcionan como trailers extensos, manteniendo la misma estética y propósito. Son curiosidades que invitan a la reflexión y despiertan la curiosidad del cinéfilo.
La película aborda diversos temas, desde la solidaridad entre mujeres hasta la decisión de renunciar a formar una familia. Los trata con una delicadeza y exactitud poco comunes en el séptimo arte.
Muestra las posibilidades de la ficción como un medio para transmitir ideas y verdades a través del juego visual. Paula comprende los aspectos esenciales del cine, lo cual es un gran logro.
Todo lo que el lector puede esperar de esta premisa está ahí. Pero Carnevale es un realizador eficiente: sabe cómo hacer para que un material a priori previsible destile motivos para emocionar al espectador.
'La habitación' es una de esas películas que despierta un gran interés al verla, pero no suele ser elegida para revisitar. Sin embargo, es una experiencia valiosa. La película logra tocar el corazón, especialmente en sus momentos más emotivos.
En esta propuesta de docudrama se exploran los dilemas éticos en el ámbito médico y se revela la fina línea que separa el talento excepcional de la ambición desmedida.
Hay un excelente doctor que orienta a los residentes de un hospital para que no acepten todo sin cuestionar. Les ayuda a comprender que la medicina también es un negocio, y les enseña a lidiar con dilemas morales y éticos de manera pragmática.
Es una de esas películas que quiere a todos sus personajes y contagia una rara amabilidad. Y está John Goodman, que le suma tres puntos a cualquier película.
Los tópicos presentes en la obra de Douglas Sirk, junto con una reflexión satírica sobre la actuación, se entrelazan con el concurso actoral y la búsqueda de una estilización desprovista de emoción.
La mecánica de la película resulta bastante predecible, llegando al punto en que se puede anticipar cuándo ocurrirá el giro o la revelación. Sin embargo, los actores logran aportar algo de profundidad al film a pesar de su base tan familiar.
El lector se encuentra con una serie de dramas interconectados y un contexto político y social profundo. Zhang-ke logra plantear inquietudes y provocar emociones intensas al mismo tiempo.
Arturo de Córdova ofrece una actuación sorprendente al transformarse de un galán a una caricatura desgastada. Por su parte, Delia Garcés es, sin duda, una de las mujeres más bellas que ha brillado en el cine, sin importar el idioma.
Buñuel utiliza la narrativa como una forma de observar a sus personajes desde la distancia, revelando la forma en que estos seres profundos interactúan con sus raíces más ancestrales. Además, se nos presenta una magistral lección de cine de uno de los más grandes humoristas en la historia del cine.