A pesar de que la serie no ofrece nada realmente innovador, logra funcionar gracias a la actuación de Keri Russell. Mantiene al espectador entretenido y sigue una narrativa coherente desde el primer episodio hasta el último.
Moretti nos invita a reflexionar sobre la realidad actual con una mirada irónica y divertida, logrando hacernos reír mientras abordamos temas profundos. Su talento como comediante resalta en cada escena.
Es muy buena, y muy interesante por cómo combina las mejores herramientas del cine de género con la mirada descriptiva de una sociedad y de sus contradicciones, sobre todo la tensión entre tradiciones y modernidad.
La película rinde tributo al terror de la vieja escuela, integrando una crítica social aguda, aunque no humorística, con toques de humor negro que la hacen única.
Tiene lo suyo como diversión autoconsciente, aunque le falta un poco de madurez y de desarrollo de personajes. Al menos no aburre, lo que ya es una hazaña.
El cine se presenta aquí en una forma física, perfecta y deliberadamente bidimensional, encapsulando la esencia de Stallone y su icónico personaje, Rambo.
No se detiene en ningún momento, es una mezcla intensa de suspenso, acción, aventura y romance. Sin duda, debería ser considerada una de las mejores ficciones, sin importar su origen.
No hay preguntas, sino juicios contundentes. Nos encontramos ante una obra que se asemeja más a una propaganda que a un documental, ya que presenta un mensaje claro y busca persuadirnos de su verdad. Es un puro trabajo de Moore.
Preminger se destacaba por su precisión como director, mostrando una comprensión profunda de la complejidad humana en lugar de buscar la corrección política. Es una película extraordinaria que pocos han revisitado.
Es algo único que no se repitió en nuestro cine y un retrato político desde la pura metáfora, que hace de cualquier aplicabilidad del relato algo menos universal que su sentido.
La trama es increíblemente compleja. Lo esencial son los personajes y sus interacciones; sin esta empatía, varios aspectos se sentirían como simples clichés.
Presenta numerosos clichés y se basa excesivamente en sustos generados por sonidos intensificados o imágenes fugaces. Es una lástima, ya que el tema es interesante y hay algunos aciertos en la realización.
Lo que podría ser una reflexión sobre la imaginación y las diferencias entre el mundo concreto y el invisible se disuelve en la pereza del cliché utilizado para acelerar el trámite. Una pena.
Una serie de momentos impactantes que carecen de lo esencial: el sentido del humor. Con solo eso y un par de monedas, Sam Raimi creó la maravilla de 'Evil Dead'. En esta ocasión, hay mayor presupuesto pero menos atrevimiento.
El resultado es fresco, ya que los diálogos combinan inteligencia y sátira, mientras que las escenas de acción son relevantes y no simplemente un entretenimiento superficial.