Opta por un clima más cercano al cine independiente americano, aunque utiliza la animación para el vértigo y el chiste absurdo, como corresponde. Mucho para el género.
Otra película con mala suerte. Tiene sus aristas trágicas y, aunque retrasada y re-hecha, se percibe un deseo de utilizar los mecanismos del cine como metáfora.
[Crítica 3ª temporada]: Ya no queda mucho más por descubrir ni variedades de lo erótico por analizar; quedan los personajes y el tono de comedia amable que sigue funcionando muy bien gracias a una escritura precisa.
Los jóvenes realizan interpretaciones creíbles, logrando que el espectador empatice con sus situaciones. Sin embargo, la trama resulta ser extremadamente convencional, siguiendo el patrón de "ámense sin sexo, el mundo es de los tiernos", una temática que ha proliferado en los últimos años.
La ejecución de la fábula que retrata la vocación de ser fan de algo es excepcional. Las actuaciones, junto a las canciones de "El Jefe", logran crear una experiencia verdaderamente espectacular.
Aparece el gran tema (quizás el único) del arte. Es decir, el llamado inasible de la vocación. Incluso cuando la película quiere, por momentos, ir a la denuncia, esa voluntad sin causa termina imponiéndose.
La necesidad de ser más o menos fiel al material de base lo obliga a Linklater a ceñirse a un esquema demasiado convencional. Lo mejor, como era de esperar, es la actuación de Blanchett.
Sin estridencias, con la distancia justa para combinar estos tres hilos, fuera de todo subrayado, 'Ciegos' va más allá de su anécdota para hablar, metafóricamente, del propio cine.
Un collage que hace referencia a las historietas de manera literal, entretiene al espectador con una variedad impresionante de juegos visuales y gráficos.
Un film narrado de manera que evoca las memorias, destacando por su solidez, lo cual impresiona considerando que es una opera prima. Es una obra de calidad que merece ser aplaudida.
Si bien este film sobre un padre y su hijo luchando contra adicciones tiene un componente aleccionador y presenta momentos de enseñanza, también va más allá de eso.
Con una sensibilidad notable y sin golpes bajos, este film narra la relación entre dos chicos muy diferentes que chocan, se complementan, se hacen amigos y surge, entre ellos, el amor y el deseo.
A pesar de que no todos los aspectos son efectivos, el humor es abundante y permite al espectador reírse de lo que simplemente refleja sus propias incomodidades.
El problema aquí no es ni la premisa ni las actuaciones, sino que el realizador no sabe si hacer un drama psicológico o una película de terror, y para esto último le falta ritmo. Una pena.