Fiesco describe una existencia singular al explorar las diversas facetas de su personaje con naturalidad. 'Quebranto' es también un retrato de esa ciudad de México que vive en constante contradicción entre la noche y el día.
Des Pallières ha declarado que su inspiración estuvo alimentada por obras maestras indiscutibles como 'Aguirre', de Herzog; 'Andrei Rublev', de Tarkovski, y 'Los siete samuráis', de Kurosawa. A juzgar por el resultado, no les ha prestado la suficiente atención.
'Hidalgo...' demuestra el notable avance del cine mexicano de época. En años recientes, se ha dejado atrás esa falsa representación en la que las recreaciones históricas olían a naftalina y cartón, como si fueran atavíos recién salidos del desván.
El más reciente largometraje del danés Lars Von Trier es su obra más sobria y menos provocadora hasta la fecha. A diferencia de 'The Tree of Life' de Terrence Malick, Von Trier logra entrelazar la historia personal con el cataclismo cósmico.
Marca un encomiable cambio de registro después del realismo descarnado de sus anteriores esfuerzos. ¿Funciona? No del todo. Hacia el final hay momentos que invitan a la risa involuntaria. Desde luego, tiene el mérito de explorar nuevo territorio para Escalante.
No es precisamente una película de horror en el sentido clásico del término, pero sí provoca la misma sensación gracias a un hábil manejo de la atmósfera, puntuada por la eficaz partitura de Mark Korven.
Ellos son simpáticos, aunque las situaciones son de una liviandad que nos obliga a pensar en ocasiones para qué seguimos mirando. Pero por rara química, llegamos al final. Un relato creado en nombre de la industria.
Uno hasta teme descubrir lo que Zahler es capaz de escenificar. Y eso le devuelve una necesaria dosis de suspenso a su relato. 'Justicia brutal' es muy digna de verse, pero requiere de un poco de paciencia.
[Snowpiercer] es la urgente comprobación de que se puede hacer un cine espectacular de ciencia-ficción que, a la vez, estimule las neuronas del espectador.
La cinefilia de Del Toro está incorporada a su ADN. Su estilo ya es propio y aquí se despliega con resultados espectaculares. 'La cumbre escarlata' es formalmente su película más hermosa y elegante a la fecha.
La historia en sí no es particularmente original. Sí lo es, en cambio, la barroca imaginería conseguida por Byrne, que promete ser un estilista de la estridencia.
El asunto dura seis minutos y medio, pero es suficiente no sólo para sentir identificación con los migrantes, sino también el potencial de una nueva forma de expresión audiovisual. Iñárritu y Lubezki se han colocado en la vanguardia.
Un híbrido difícil de categorizar entre documental y ficción, que da la impresión de haberse rodado en un contexto posapocalíptico. A pesar de su tosquedad formal, el resultado es contundente. Este es un verdadero ejemplo de cine punk.
Un cúmulo de secuencias de una perversa ridiculez que, no obstante su pedantería, despiertan un interés en el espectador por saber cuál será la siguiente necedad.