'Es tan insípida que evade su filiación genérica. No es ciencia ficción, ni un thriller, pues carece de tensión y suspenso. Además, no existe un sentido de amenaza, y tampoco tiene suficiente humor para ser considerada sátira.
Breillat regresa al cine tras una década, pero parece que no ofrece una perspectiva fresca sobre un tema que ya ha sido explorado en numerosas ocasiones, a menudo con mayor intensidad emocional.
Diwan ha admitido que su referente cinematográfico fue 'Deseando amar' de Wong Kar-Wai, una obra icónica que explora el deseo contenido. Desafortunadamente, no logró alcanzar ese nivel de profundidad emocional.
En el trayecto, la película se desvía de lo fundamental de la franquicia, sacrificando el espectáculo violento que siempre ha destacado. Solo una secuencia, la de Cuba, captura el espíritu divertido al que estamos acostumbrados.
Las actuaciones, incluso en los roles menos relevantes, son sobresalientes. A pesar de que en su tramo final la intriga se hace un poco poco creíble, 'Perdida' logra generar una inquietante sensación en lo cotidiano.
Zvyaginstev observa a su sociedad con una mirada crítica similar a la de 'Leviathán', aunque aquí hay menos énfasis en aspectos políticos. El pesimismo del director es palpable y su habilidad formal brilla con claridad.
Toca un nervio muy incómodo de manera provocadora, sin recurrir al tremendismo. Es la obra más ambiciosa de Franco hasta ahora, y la desazón que genera refleja su gran efectividad.
A pesar de las expectativas, Tarantino continúa haciendo cine de manera inmadura, como un adolescente que revive sus obsesiones cinéfilas y repite manías que algunos han interpretado erróneamente como un estilo.
Un western directo y sin complicaciones para los amantes del género. 'Hostiles: violencia americana' será un respiro para quienes aún valoran el cine del oeste.
Lástima que la protagonista sea interpretada por la sosa e inexpresiva Vikander, dejando un hueco emocional al centro de la película. Mucho más peso dramático tiene su antagonista.
Bustamante demuestra gran valentía al entrelazar lo político y lo sobrenatural. El uso del sonido es excepcional, logrando generar una atmósfera de asedio tanto físico como espiritual. 'La Llorona' resalta la habilidad del director.