La directora ha puesto en duda las virtudes de sus dos primeros trabajos. 'The Bling Ring' es el ejemplo más claro, un proyecto muy publicitado que resulta ser un vacío total, basado en la historia real de un grupo de jóvenes ociosos.
La destreza de Kore-eda logra entrelazar los distintos elementos en una narrativa coherente y ofrece un final feliz muy merecido. Considero que debería recibir su segunda Palma de Oro.
Es mérito de Larraín darle a todo un sentido, ya que aborda un nuevo orden familiar rodeado de diversos números musicales que el cineasta captura con destreza.
A pesar de algunos momentos líricos logrados, se percibe cierta impericia narrativa en Sissako, quien no ha logrado fusionar sus diversas anécdotas en un único y poderoso discurso.
Amor, humor, melancolía, buenos sentimientos, crítica política y música se combinan en un único producto que dura 81 minutos. ¿Qué más se puede desear? Sin duda, merecería la Palma de Oro.
Demasiado oscura para los actuales estándares complacientes de Hollywood. Esta película impacta y perturba. Y eso, en general, no es del agrado de los grandes públicos.
Con actuaciones arriesgadas de Hoffman y Phoenix, y magistralmente dirigida por un cineasta que demuestra gran dominio de su arte, 'The Master' invita a ser revisada y debatida.
El realizador insiste en ciertos temas a lo largo de la película, lo que la vuelve algo repetitiva. Sin embargo, es importante destacar las cualidades de Chika-Ura, que reflejan el potencial de una carrera prometedora.
Zeller nos sumerge en la confusa y alterada mente de su protagonista, sumado a la virtuosa interpretación de Hopkins, consigue la recreación más angustiante que se ha hecho en cine de la demencia, según la sufren el enfermo y sus seres queridos.
Sauvaire exagera las connotaciones católicas del asunto y vuelve algo obvio el dilema de su protagonista. Sin embargo, 'Black Flies' sostiene su interés.
Los Dardenne nunca tocan una nota falsa o sentimental. En menos de hora y media de metraje, los cineastas belgas demuestran no necesitar la paja empleada por varios de sus colegas para podernos conmover.
Scorsese busca evitar la repetición y con 'El irlandés' presenta una reflexión sobre sus previas obras de gángsters italianos. Esta película se caracteriza por una serenidad y madurez que contrasta con el estilo dinámico e hiperactivo de 'Buenos muchachos' y 'Casino'.