King muestra en 'Judas y el mesías negro' un gran sentido del periodo histórico recreado, así como una intuición comercial para filmarla como si fuera un thriller noir.
Se cuenta entre sus mejores. El tercer acto de la película parece afianzar la postura crítica y la desesperanza de la protagonista. Sin embargo, Konchalovsky se permite una nota esperanzadora al final.
Lo indudable es la fuerza emotiva de su discurso y la serenidad con la que el creador asume su sutil carga dramática. Y el depuramiento de su oficio ha llegado a niveles igualmente admirables de madurez, sin pasar por la ostentación.
Guerra utiliza un enfoque mitológico para contar lo que, en esencia, es una historia de gangsters latinoamericanos. Los creadores optan por un tono sobrio que se aleja de los excesos violentos comúnmente asociados con las películas de narcos.
Se abusa tanto del término obra maestra en esto de la crítica, que uno lo usa con precaución. Pero no hay otra forma de describir el décimo largometraje de Del Toro, una amalgama hermosa y cruel de sus obsesiones primordiales.
Es de esas películas que no llegarán a estrenarse en la cartelera de su país, porque su público potencial es inexistente. Está diseñada para algún canal de cable como HBO, porque es básicamente como un telefilme de prestigio. Y no tiene nada que hacer en una competencia internacional.
Una sucesión de estilizadas viñetas que, esencialmente y de forma monótona, describen su hedonismo a través del sexo gay, las drogas y el alcohol. Los detalles de esa forma de vida sobre el carril rápido son vistos de forma superficial.
Diego Luna ha dado un brinco en sus ambiciones. Se trata de un biopic bienintencionado y oportuno sobre la figura de Chávez. La gran fuerza de la película radica en su convincente reparto.
Ese tratamiento oblicuo de la notoria carrera homicida de Bundy es ambicioso, pero poco convincente. Bundy se merece un tratamiento cinematográfico más serio como el asesino en serie cuyas víctimas se calcula llegaron al centenar.
Una actuación convincente no logra rescatar a la película de su rígido enfoque convencional. Los recursos habituales del melodrama afectan a todos los aspectos de la historia. Durante sus dos horas de duración, no ofrece ni un solo momento de verdadero, puro y auténtico rock and roll.
Cuarón ha hecho la película mexicana que será una referencia inevitable en los años venideros. Tan rico es el despliegue visual y auditivo de 'Roma' que uno siente la necesidad inmediata de volverla a ver.