Yazpik, en su papel como director, logra crear un tono naturalista convincente en sus acciones. Sin embargo, un aspecto negativo de la película radica en que, al perseguir un anticlímax, se siente un tanto plana en su tramo final.
La película se pierde entre excesivos números musicales, algunos de los cuales resultan lamentables, ya que canciones populares son entonadas por personas comunes en la calle. Además, el director se obsesiona con efectos visuales que se volvieron tendencia muchos años después.
Tiene la sutileza de una ráfaga de ametralladora. León de Aranoa ha optado por servirnos un placer culposo, dado el carácter amarillista de su enfoque.
Dotada de buen ritmo y habilidad formal, 'La 4ª compañía' recrea el mundo carcelario mexicano con una verosimilitud que no se había visto desde 'El apando' (Felipe Cazals, 1975).
Para un país que, como el nuestro, ha padecido su epidemia de secuestros, 'El clan' reviste especial interés como reflexión de un fenómeno social de pérdida de valores. Lástima que su punto de vista sea tan turbio.
Las secuencias de violencia son tan abundantes como para entumecer nuestra sensibilidad. Ya no importa quién resulte muerto, pues ese parece ser el destino de la mayoría de los personajes.
Reitman maneja con destreza un argumento que podría caer fácilmente en la cursilería. La música de Rolfe Kent, algo repetitiva, revela esa tendencia, mientras que una serie de desenlaces se esfuerza por ofrecer lo que se podría considerar un final feliz.
Kurzel construye con tensión esa radiografía de un ser patológico basándose en un caso real ocurrido en 1996. En una loable decisión ética, el realizador sólo sugiere el inicio de la masacre.
A pesar de que ha habido diversas representaciones sobre la crisis del sida, '120 battements par minute' presenta una visión europea. Campillo, como activista en su época, logra plasmar un compromiso profundo con el tema, ofreciendo un testimonio auténtico y personal.
Al parecer Zhang ha perdido totalmente la brújula. Lo que antes era sobriedad y economía de gestos se ha transformado en una grandilocuencia sin control.
Hou practica por primera vez el movido género del wuxia, y lo hace sin emplear demasiados cortes, sobre todo en las secuencias de acción. El resultado es un espectáculo bello y vistoso, pero incomprensible.
El asunto funciona, pero se antoja demasiado convencional. Algo más se esperaba de Szifron que un thriller como los que la industria hollywoodense produce por docenas.
En un formato que suele abundar en el amarillismo, 'La dama del silencio' es un documental riguroso y, en especial, respetuoso con las víctimas y sus allegados.
'Life' nuevamente evidencia la parálisis del espíritu creativo en Hollywood. La correcta realización y los efectos especiales convincentes son aspectos secundarios. Hace años que ya se estrenó una película similar, aunque con un enfoque más innovador.