A pesar de que cumple con la función de entretener, esta nueva entrega resulta en ocasiones aburrida, larga y predecible. El personaje de Jack Sparrow, interpretado por Johnny Depp, se ha desgastado tanto que lo que antes parecía chistoso, ahora se vuelve predecible, forzado y sin gracia.
Aunque en algunos momentos la historia puede parecer un tanto extensa, ya que el director intenta cubrir diferentes episodios de la vida de Mangano, la película resulta ser una obra aceptable que transmite un mensaje muy poderoso.
Está bien logrado, cumple con la audiencia al entregarle momentos dramáticos y emotivos llenos de reflexión. No obstante, al apreciar la película en su totalidad es evidente que estamos frente a un proyecto cien por ciento nacionalista.
Sin demeritar el trabajo de la gente involucrada en la producción, 'Hasta que la boda nos separe' es un filme mediano que no cambiará la historia de la comedia cinematográfica hecha en México.
Cumple con el objetivo de entretener y de hacer pasar un buen rato. La edición del filme es amena y no cansa. La cinta respeta la fórmula de terror y la adereza con toques de comedia, creando un equilibrio en el relato y haciendo la cinta llevadera.
Se aplaude el esfuerzo y el trabajo de producción detrás de esta historia, así como la fotografía y el guion. Aunque presenta algunos detalles que rozan el humor simple, en general es bastante decente.
Provoca la risa fácil, permite pasar un buen momento y ya. Es todo. No es un filme que vaya a cambiar el rumbo de la comedia ni que marque un antecedente dentro de este género.
Probablemente lo más rescatable del filme esté en el mensaje que pregona. Esto es, sin duda, lo más aplaudido de 'Ugly Dolls', ya que los personajes, las situaciones y la historia misma se sienten flojos.
Una cinta que no deja indiferente al espectador, a pesar de que por momentos cae en la pesadez debido a ciertas escenas que bien se pudieron eliminar para hacer un filme más ágil.
Una película de enredos que atrapa al principio y que mantiene el ritmo, aunque, ya en la recta final, situaciones y escenarios que hacen que el filme se sienta un poco forzado.
Ésta no es la comedia que marcará un precedente ni pasará a la historia como una de las cintas mexicanas más destacadas de los últimos años. Es un filme promedio que pudo haber sido explotado de manera más efectiva.
El director eligió a Gael para el papel principal porque necesitaba un actor que, además de ser atractivo, también fuera inteligente, divertido, encantador y seductor. Gael se roba la pantalla y crea una conexión instantánea con el espectador.
El proyecto más sólido de Manolo Caro. La historia de la cinta es una aventura constante y emocional que nos lleva por diferentes estados de ánimo gracias al trabajo realizado por Cecilia Suárez.