El director eligió a Gael para el papel principal porque necesitaba un actor que, además de ser atractivo, también fuera inteligente, divertido, encantador y seductor. Gael se roba la pantalla y crea una conexión instantánea con el espectador.
El proyecto más sólido de Manolo Caro. La historia de la cinta es una aventura constante y emocional que nos lleva por diferentes estados de ánimo gracias al trabajo realizado por Cecilia Suárez.
Aunque la cinta presenta varios aspectos positivos, el resultado final no es satisfactorio. Sin embargo, el actor británico David Oyelowo ofrece momentos entretenidos que logran hacer reír al público.
¡Shazam! se destacó en la taquilla, gracias a su humor, la trama vibrante, la energía constante, el mensaje inspirador y las sorpresas que aparecen durante la historia.
El equipo de producción y los estudios hicieron bien en mantener intacto el aspecto fundamental del personaje, aprovechando además el humor. Las respuestas, aunque en ocasiones simples, aportan un toque cómico que es característico de este personaje en los cómics.
A pesar de que la idea inicial promete un gran filme, Boyle presentó un trabajo insípido que nunca logra despegar. Esto se ve empeorado por la falta de conexión entre los dos protagonistas.
Un proyecto fílmico divertido, con el timing perfecto para hacer reír de manera inteligente, con actuaciones muy bien logradas que se hacen entrañables.
El trabajo que regalan los actores involucrados es bastante disfrutable debido a la química que se genera en ese cuarteto, que se tuvo que quitar el miedo a hacer el ridículo.
Un claro ejemplo de que no es necesario un millonario presupuesto para presentar una historia de calidad que atrape con su premisa y que ponga al borde de la butaca al espectador.
La película cautiva gracias a la conexión entre sus dos protagonistas. Es impresionante que dos actores tan talentosos mantengan la atención del público durante 103 minutos, apoyados por un perro que sobrevive a un trágico accidente.