Sin ser una gran película, "Mi abuela" logra cumplir con su propósito de narrar la historia de tres generaciones de mujeres. Es una propuesta que no solo invita a la reflexión, sino que también entretiene.
Una comedia romántica excepcional. Miller incorpora elementos novedosos que dan vida a un inusual triángulo amoroso de forma inteligente, plausible y bien organizado.
La gran virtud de Bill Murray es su habilidad para aparecer en pantalla como un hombre común. St. Vincent es un magnífico vehículo que le permite brillar haciendo lo que mejor sabe hacer.
La película no logra conectar con el espectador y su desenlace resulta ser ambiguo. Sin embargo, lo más destacado es la actuación de John Lithgow y Alfred Molina.
Nos quedamos con la sensación de una película inconclusa en la que, además, Noah Baumbach no pudo resistir la tentación de introducir un desenlace que raya en lo complaciente y cae en el cliché.
Ver juntos a Morgan Freeman y Diane Keaton es una verdadera delicia; ambos tienen el peso para hacer que un argumento que llega a sentirse débil, se convierta en una película que se disfruta.
Lo mejor de la película son sus dos protagonistas, Julia Louis-Dreyfus y particularmente James Gandolfini, en personajes que les quedan como anillo al dedo, y contando una historia de amor “otoñal” -lejos de cualquier cursilería-.
El panorama que plantea 'Narco Cultura' es desolador en cuanto a la realidad actual que priva en la región, pero lo verdaderamente grave es su recreación de cómo se están formando nuevas generaciones con un código de valores alterado.
Whedon se aleja de su estilo habitual en este tipo de grandes proyectos para presentar 'Mucho ruido y pocas nueces' en el siglo XXI. Se trata de una adaptación moderna, inteligente y amena.
La película sigue una estructura convencional, pero en ocasiones resulta superficial. El guión presenta vacíos que hacen que el peso del drama recaiga en los dos protagonistas. Sin embargo, es Maria Bello, con su intensa presencia en pantalla, quien realmente logra cautivar.
La forma en que Edgar Wright estructuró el guión, estableció el ritmo y la edición, privilegió la música y dirigió a sus actores, la hacen una película original, muy diferente.
El trabajo de Bradley Cooper en la construcción del personaje es efectivo; sin embargo, la dirección no logra el objetivo, llevando al actor a gritar en exceso. Es una película que apenas logra entretener.
Lo que a Hallström le resulta efectivo son las narrativas sensibles, que pueden ser dulces y emotivas, e incluso sentimentales. Esa es la esencia de 'Un viaje de 10 metros', una película ideal para disfrutar y salir de buen humor.