Su potencia radica, en gran medida, en la complicidad perfecta que se ha desarrollado entre su protagonista, (...) Daniel Day-Lewis, y Anderson (...) El guión de Paul Thomas Anderson tiene todo su estilo y visualmente la película es un verdadero festín.
No termina de convencer. Apostaron por dos tramas que no logran entrelazarse, aunque tienen una relación muy superficial. La ventaja, en tono sarcástico, es que se obtienen dos películas por el precio de una.
Se trata de un relato muy bien estructurado y con mucho ritmo que además tiene el apoyo de tres talentosos actores: Michael Keaton, quien demuestra que está en plena forma, acompañado de Nick Offerman y John Carroll Lynch. Muy recomendable.
Es necesario profundizar un poco en el contexto histórico de la industria cinematográfica de aquellos años para captar las referencias que ofrecen los hermanos Coen. El guion presenta ciertos altibajos, pero el elenco de actores logra que, a pesar de la escasa sustancia, la película sea entretenida.
El argumento se siente un poco plano y la protagonista tomará decisiones debido a presiones externas. Su arco dramático muestra un cambio que carece de fundamento.
Una película muy recomendable. En toda la línea de las películas sobre el maestro comprometido que transforma las vidas de sus alumnos y la suya propia, Härö logra conectarnos con la singular relación que Nelis establece con ellos.
Es la película de Tim Burton donde menos he notado su estilo distintivo. La combinación de ambos actores favorece la historia y facilita la conexión con el público.
Eastwood se limita a ofrecer "teatro filmado", mostrando escasa imaginación y sin ofrecer nada realmente fresco o innovador. A pesar de eso, la película resulta entretenida y se disfruta especialmente si se conoce la música de Frankie Valli.
Una historia políticamente correcta y excesivamente institucional. La narración resulta plana, careciendo de un clímax impactante. Sin embargo, debo reiterar que, a pesar de sus fallos, sigue siendo una propaganda bien elaborada, con algunos momentos rescatables.
La dirección de Bruno Barreto resulta errática, saltando entre diferentes situaciones sin llegar a resolver ninguna. Cuando el espectador está a punto de conectar con las circunstancias de un personaje, Barreto cambia el tono y nos transporta a otro momento.
No hay perversiones, no profundiza en su obsesión por las rubias y si lo menciona lo hace de manera muy superficial. Es chocante el adjetivo pero es una película light, entretenida nada más.
Un cuento fantástico lleno de poesía sobre monstruos de corazón bondadoso. Se entrelazan temas como el bien y el mal, el amor, la aceptación, el deseo, la confianza y la comprensión. Es una película redonda.
Sergio G. Sánchez demuestra una gran habilidad al ir revelando las pistas e información necesarias para que construyamos el rompecabezas del argumento. Se trata de un destacado debut en el cine de terror, resultando ser muy entretenido.
Melfi logra equilibrar a la perfección el drama y los momentos cómicos. La película destaca gracias a la química entre los actores, una excelente banda sonora y su alineación con la exitosa fórmula de las feel-good movies.
Jackie cumple con la intención de llevarnos a la mente en compás de espera, de una mujer que vive la peor pesadilla. Larraín y, sobre todo Natalie Portman, le dan una interpretación a ese momento, mucho más profunda, empática, realista.
Es innegable que McGregor se mete en camisa de once varas para debutar como director. Con algunas deficiencias, sobre todo en las actuaciones, es recomendable.
La película se deja ver aunque hay momentos en que el interés decae. Nada nuevo bajo el firmamento fílmico, me quedo con la icónica serie de los sesenta.
Lo más destacado es el doble papel de Tom Hardy, quien continúa consolidándose como un excelente actor. Si disfrutas del cine de gánsteres y mafiosos, no eleves demasiado tus expectativas.