Un filme moderno que combina romanticismo al estilo del siglo diecinueve, presentando elementos casi fantásticos a través del uso ingenioso del concepto del doble.
Aunque no es la obra más destacada del director, esta película se presenta como una de sus producciones más simples y fáciles de seguir. Es un trabajo claro de un cineasta que generalmente utiliza una estética más oscura y melancólica.
Garrel demuestra una vez más su habilidad para dirigir con estilo y gracia, logrando que la película se desarrolle de manera fluida. Sin embargo, podría carecer de elementos que sorprendan o desconcierten al espectador, a pesar de contar con la colaboración del renombrado guionista Jean-Claude Carrière.
'Biútiful' vuelve a exhibir la propensión del director por el exceso y la sordidez a cualquier costo, como una manera de golpear al espectador, no importa si por arriba o por debajo del cinturón.
La narrativa de la película no busca ser innovadora, pero destaca por la fuerza de su dirección y la actuación impresionante de su protagonista. La película transmite una autenticidad que la distingue de otros dramas sociales.
El director de 'Ricky' explora la sensualidad del embarazo, desafiando la noción de que el instinto maternal es un sentimiento común a todas las mujeres.
La directora de 'El futuro perfecto' retrata nuevamente la confusión ante la vida, presentando una comedia melancólica llena de malentendidos y desilusiones.
En el nuevo film de Garrel se observa una precisión, habilidad para sintetizar y una ejecución clara que reflejan a un cineasta en plena forma, disfrutando de su interacción tanto con los personajes como con los actores.
La película se destaca por sus actuaciones y por el tono seleccionado para relatar la historia de un productor cinematográfico sin preocupaciones que se ve atrapado por sus deudas.
La película del director francés presenta un tono cómico que caracteriza varias de las temáticas que explora en su obra. Gracias en gran medida a la energía de Ménochet, la película logra plasmar su verdadero potencial dramático.
La película de Mani Haghighi es un enigma fascinante, que se presenta como una obra hermosa, absurda y delirante, rompiendo con las convenciones tradicionales.
En la película de Said, lo que podría haber sido serio se presenta de forma liviana y accesible, sin caer en la superficialidad. El guionista y director parece observar el mundo a través de una lente cómica y vibrante.
En 'Un día lluvioso en Nueva York', se hace patente la falta de esfuerzo y dedicación por parte de Woody, quien parece no estar dispuesto a revisar su guion con detenimiento.
Jia se destaca como el cineasta chino más importante de las últimas dos décadas. Se adentra plenamente en el melodrama, un género clásico que aborda con total entrega, sin comprometer su propia firma como autor.
La película presenta una verdad que trasciende la simple apariencia cinematográfica. Además de ofrecer personajes y entornos auténticos, Rosselli añade una capa de sutileza política.
El comienzo de la película evoca lo mejor de Hitchcock, destacando la minuciosidad y precisión en su dirección, junto con una pizca de humor absurdo, y más adelante se convierte en una reinterpretación de 'La noche del cazador'.
Es indiscutiblemente la única película completamente fallida en una carrera mayormente destacada. La obra de Denis no tiene claridad en la historia que desea narrar.