Siniestro drama rural perfectamente asistido por un peculiar y nunca confuso manejo del tiempo cinematográfico. Sin duda, la ópera prima más cautivadora que ha dado el cine español reciente.
Lo mismo que la genial primera parte, pero peor (es decir, completamente diferente). La trama no ofrece nuevas perspectivas y carece de la profundidad que hizo destacar a la primera entrega, dejando una sensación de insatisfacción.
Las buenas noticias se centran en el aprecio por los detalles, la elegante cinematografía y el ritmo pausado de la narrativa. Sin embargo, entre los aspectos negativos, la historia carece de avance y tensión, además de que se enfoca demasiado en la astronomía y muy poco en la emoción.
La nueva versión es simplemente distinta y, en mi opinión, inferior. Presenta un friso de dolor y alegría, que resulta llevadero y, en ciertos momentos, ridículo, aunque siempre está perfectamente coreografiado.
Es una película que se enfoca en replicar gestos ya conocidos y repetidos en múltiples ocasiones; el resultado se siente tanto simplista como exagerado. Sin embargo, es indudablemente entretenida.
Se disfruta la interpretación de Servillo. La película aborda la aventura existencial de su protagonista de manera intensa y desmedida, sin temor a los excesos. Esta entrega total puede resultar abrumadora.
La última y quizás más desvergonzada explicación de sí mismo. Una preciosa y preciosista película de espías el más enfermizo monumento al egocentrismo.
La película acierta al centrarse en la mirada y el silencio de las dos protagonistas. Sin embargo, en algunos momentos pierde el enfoque, se vuelve incierta y prosaica. Puede que sea fallida, pero resulta vital. A pesar de su irregularidad, es sincera.
Minnelli consigue convertir la más ridícula y endomingada historia en un trabajo exquisito para contemplar con una sonrisa. El director transforma lo trivial en necesario, ofreciendo una exposición de nostalgia que resulta imprescindible.
El director no sólo deja sin justificar el motivo de la, otra vez, reiterada puesta en escena, sino que detiene la película en un solo instante de confusión y rabia cerca de la eternidad. Y de la exasperación.
Incapaz de comprometerse con una de las mil historias que apenas bosqueja, 'Capri-revolution' navega confundida entre su falta de foco, su academicismo forzado y, admitámoslo, su didactismo algo cargante.
Lo que importa es la propia textura del relato, que se presenta como una nueva versión de La isla del tesoro. Es un viaje brillante hacia el fondo de las palabras, ese lugar donde habitan los cuentos.
Magistral Ozon. (...) una tragedia dura y cruda lanzada sobre el borde mismo de todos los precipicios posibles. Y así, hasta alumbrar una de las mejores películas de una filmografía camino de lo inacabable. Tal cual.
Apreciable. Un sobrio ejercicio de Coixet por alejarse de sí misma. Se echa en falta un final que esté a la altura. A pesar de todo, el resultado es una película de indiscutible belleza.
El director crea una tensa elegía sobre el difícil destino de un pueblo. La película se estructura en escenas vibrantes que destacan su virtud. Todo en 'Sunset Song' resuena.