El más pomposo, ridículo y chirriante homenaje a la inanidad visto en años. (...) Kidman hace lo que puede delante de una cámara que, directamente, la acosa.
Un ejercicio más cerca de la rutina que de la emoción, que apenas permite que la historia respire entre personajes excesivamente esquemáticos. Todo es correcto, pero eso no es suficiente.
Las buenas ideas del director se pierden entre la confusión y el simple delirio. La película termina por resultar redundante, imprecisa, barroca y demente. Más sencillo: no funciona, no emociona, no engancha.
Uno de los más brillantes debuts cinematográficos del año. Galter se presenta en su primera película como un cineasta experimentado, logrando que en cada fotograma se respire el desaliento de un hombre condenado.
Gianni Amelio retrata la homosexualidad con maestría, mostrando el dolor de manera auténtica. Su obra ofrece una crónica del pasado tan precisa que parece ser el mejor reflejo no solo del presente, sino de cualquier época.
La fotografía deslumbrante sirve para sanar. Y es aquí donde 'Belfast' se hace grande, transformándose en la más bella y desinhibida mentira, en puro deseo, en una memoria viva.
Una gloriosa Anya Taylor-Joy. Un thriller psicológico irresistible que rinde homenaje al giallo de Dario Argento, a Brian de Palma y a los zombis de Romero. Es un cine que realmente impresiona.
Una película que quiere enseñar la herida, pero sin didactismos cargantes o proclamas demasiado obvias. (...) La transparencia es la virtud de 'One night in Miami'.
Spike Lee culmina su guerra contra el orden blanco compone una particular relectura del género bélico en un desenfadado, voraz y anárquico ejercicio de lo mejor de sí mismo.