El antes paladín del free cinema airado firma su último film. En una base americana, entre amenazas nucleares y dramas apocalípticos, Lange regala una gran interpretación. Interesante
Una gran película, sin duda, pero sobre todo una gran película digna, sobre la dignidad del cine; sobre el heroísmo sin estridencias; sobre la evidencia de la bondad. Pese a todo.
Es buena noticia el regreso de Payne al cine bello, humanista y hasta emotivo, pero se echa de menos el riesgo y la ausencia de miedo a decepcionar de sus mejores y más redondas películas. Y molesta esa búsqueda constante del aplauso fácil.
Pertenece a ese raro género de cine entre la reivindicación y el jolgorio que se disfruta sin querer y divierte sin ofender. Una película tan disfrutable como efectiva, tan dolorosa a ratos como oportuna.
Brillante y febril, navega con la misma soltura y certeza por la cara oculta tanto de la intriga como del cine de aventuras. Es una de las películas españolas del año.
El perfecto retrato de un mundo del pasado que se desmorona y que, a su modo, acierta a reproducir con una precisión que asusta la imagen del presente de Cuba. (...) muestra de un mecanismo cruel y aún perfectamente vigente que, en efecto, es patrimonio del presente.
Penélope Cruz, una 'mamma' inmensa, no es suficiente para un Crialese en tono menor. 'L'immensità' queda lejos de su intento de convertirse en el gran retrato nostálgico y agrio del patriarcado.
Relata con gracia y cuenta con una banda sonora repleta de clásicos del pop-rock que resulta entretenida. Sin embargo, termina dando tantas vueltas que el resultado final puede llegar a ser agotador.
Película tan alegre en su completa irregularidad que, por momentos, admitámoslo, subyuga. Y lo hace incluso a pesar de sí misma de manera tan consciente y premeditada que acaba por sencillamente abrumar.
Interpretaciones memorables, un torbellino de dos horas que es, sobre todo y desde cualquier punto de vista, resistencia. Cine pasional vivido a voz en grito con la cámara en la punta del alma.
McQueen se arriesga a convertirse en lo que nunca es: convencional. La cinta, como la vida que retrata, incluye abundantes lecciones morales, pero siempre es consciente de que lo que se presenta es una excepción.
Pronto, el filme abandona todo punto de vista sensato. Lo que continúa se esfuerza en oscurecer lo evidente con lo evidente: todo es enfatizado, todo es importante, todo es un todo.
Un puzle virtuoso con una precisión deslumbrante. Se trata básicamente de un melodrama tan consciente de sus fuerzas y su misterio que presume de clasicismo en cada uno de sus fotogramas.
Se entiende mal que la biografía de Freddie Mercury, uno de los personajes más fascinantes, acabe convertido en una simple excusa, en un catálogo sin alma de momentos más o menos épicos.
Bellísima. Decir que es la película del año es casi un eufemismo. Rara vez una película logra ser tan auténticamente del autor y, al mismo tiempo, tan despersonalizada.