Tim Burton parece decidido a probar los límites del cine aburrido. Algunos de los chistes con Drácula rodeado de hippies logran funcionar. Sin embargo, este es el único aspecto positivo que se puede destacar.
Cuando se limita a ser comedia, acierta; cuando aspira a más, cansa. La falta de enfoque, junto con una ausencia de equilibrio, termina arruinando la película.
Pocas películas recientes inician de manera tan prometedora. Sin embargo, la película termina convirtiéndose en una serie interminable de imágenes que, aunque enérgicas, resultan histéricas y se acercan peligrosamente a la arbitrariedad.
Magistral. La fórmula perfecta del cine emocional, quizás un poco sentimental. Diálogos hilvanados con mucha gracia; una trama en espiral que se agarra al estómago y ofrece interpretaciones memorables.
Con un soberbio guión, el director consigue lo más difícil: que el simple documento se convierta en tragedia. La denuncia social fondea en el poema trágico.
Ambicioso y algo irregular melodrama, lastrado por la hiriente y subrayada voluntad de denuncia. Lúcido canto a favor del mestizaje, narrado con pulso de documentalisa.
Una extravagancia salvaje que contiene todo: chicas, pistolas, idiotas y explosiones. Es un ejercicio de desmesura, ingenio e imaginación visual, tan desconcertante como abrasivo.
Propone un lírico viaje al pasado, al mito y al corazón de la memoria. Una película inestable, vibrante, única y fugaz, que resulta profundamente original y esencialmente cálida. Una obra maestra.
El director italiano se arriesga en 'Bones and all' a explorar los límites del deseo en una fábula antropófaga tan deslumbrante y atrevida por momentos como finalmente desenfocada
Una película brillante, delicada y profundamente emotiva. Es divertida con una claridad que contrasta con su tragedia; ofrece una visión profunda y es la mejor reinterpretación del legado de Fellini, incluso a expensas del propio Fellini. Sorrentino lo hace de manera magistral.
El problema radica en la ansiedad que genera el deseo de narrar cada detalle. De manera confusa y repentina, la película pierde su ritmo, afectada por una insistente obsesión y un maniqueísmo doloroso.
Crece hasta convertirse en un retrato resplandeciente de la existencia. Es una película emocionante en su sencillez, profunda en su claridad y vívida en la descripción de un día caluroso y lleno de trabajo.
'Lovers Rock' es la mejor de las películas de la serie 'Small Axe'. Cada elemento de la película transmite riesgo, pasión y claridad. Este episodio es suficiente para validar toda la serie. Es pura euforia, de la auténtica.
Pomposa. El problema radica en el empeño poco sutil de resaltar cada frase, de explicitarlo todo, transformando desde el propio título hasta cada mirada o gesto en una ostentosa y complicada metáfora.