Visualmente poderosa, quiere ofrecer una interpretación profundamente humana del ser humano. Logra crear un retrato sobrio y conmovedor de temas como el sacrificio.
El impresionante trabajo de Marisa Abela no logra rescatar el mito trágico de Amy Winehouse. La película se ubica en un punto intermedio entre el melodrama y la propaganda, careciendo de la intensidad necesaria. Se presenta como un biopic suave que no logra captar la complejidad de su vida.
Chavarrías juega de forma sabia a trazar mundos paralelos tan inverosímiles por momentos como cautivadores. Es una película bella, sugerente y jovialmente anacrónica.
Pomposa e inapetente, esta película se presenta con la apariencia de una relamida producción de prestigio, pero no ofrece nada más. El regreso de Depp es, en este contexto, más bien mediocre, ya que se ve limitado por la calidad del filme que lo acoge.
Una versión tan espectacular como superficial del personaje. Dado el tema que aborda, es prácticamente inevitable esperar que 'Napoleón' ofrezca más que su transformación en Capitán Francia.
Bradley Cooper transforma el biopic del músico en una notable muestra de su talento, acompañado de un melodrama que parece temeroso de no ofender a nadie.
Una aproximación al biopic tan correcta y ortodoxa que parece de otro tiempo. Su puesta en escena es convencional, y el guión carece de cualquier atisbo de originalidad.
Documental eléctrico comparte con el cine de su autor una ironía sutil, una perspectiva inclinada y una inagotable capacidad de asombro. El ritmo puede resultar desafiante para quienes no están familiarizados con el tema, pero muestra un profundo respeto hacia aquellos que veneran a ese dios-diablo.
Un ampuloso y muy sobreproducido 'biopic', que se presenta como una obra notable y meticulosa, aunque arrogante hasta el extremo. A pesar de ello, es indudablemente bella en su monstruosidad.
Todo gira alrededor de la interpretación de una Alyona Mikhailova, siempre en tensión y casi al borde del milagro. En su cuerpo frágil y mil veces martirizado, la película logra una grandeza notable, adoptando un tono trágico que es tan profundo como intensamente oscuro.
Gusta la fidelidad a la infidelidad de la que presume la directora y disgusta ese manierismo excesivamente arbitrario que, en su genialidad, se percibe como un narcisismo autocondescendiente.
Documental empeñado en denunciar el silencio de los medios y la ineficacia de la investigación junto al poder militar. Su exhaustividad resulta extenuante, ya que, en lugar de revelar lagunas, se sumerge hasta el fondo en cada una de ellas.
Una relectura tan elegante como confusa. El problema radica en su inestabilidad, lo que hace que este original Cyrano se situe en una incómoda tierra de nadie.
Del primer al último fotograma, este espectacular y honesto documental es una mezcla de brutalidad y tristeza, además de ser realmente divertido. Es como un alma vomitada en la pantalla.