Chavarrías juega de forma sabia a trazar mundos paralelos tan inverosímiles por momentos como cautivadores. Es una película bella, sugerente y jovialmente anacrónica.
Una versión tan espectacular como superficial del personaje. Dado el tema que aborda, es prácticamente inevitable esperar que 'Napoleón' ofrezca más que su transformación en Capitán Francia.
León de Aranoa captura de manera meticulosa y ordenada el caos y la esencia del cantante en 'Sintiéndolo mucho'. Este documental, que abarca trece años, es una obra desesperada, contradictoria y con un toque taurino que resuena con el alma de la ranchera.
Gusta la fidelidad a la infidelidad de la que presume la directora y disgusta ese manierismo excesivamente arbitrario que, en su genialidad, se percibe como un narcisismo autocondescendiente.
Se antoja contradictoria la voluntad de anular cualquier amago de narración convencional con el empeño de contarlo todo, de exhibirlo todo. (...) la película va y viene sin rumbo por la autobiografía del artista.
La estrategia consiste en mostrar lo que se oculta. Es una profunda y auténtica radiografía del impacto que deja la vida luego de esos breves 15 minutos de fama. Una reflexión sobre una gloria efímera.
Del Toro es el mejor 'robaplanos' que ha dado el cine reciente. La historia fluye con naturalidad, y Di Stefano logra evitar caer en tópicos innecesarios, tocando solo los imprescindibles. Es una obra solvente, sin duda.
Spielberg XXL. ¿Intuían una gota de ñoñería 'post-disney' en 'Lincoln'? Pues de eso nada. La película funciona como un reloj desde el guión hasta el último secundario.
Un magnético, carnal y nada místico paseo por un planeta habitado por una extraña sensibilidad. El problema es que la película oculta demasiado en medio de la nada. El uso de frases enigmáticas y adivinanzas melancólicas confunde más que intriga, dejando al espectador perdido en lugar de sugerir algo.
En puridad, la película apenas logra presentar algo que no esté relacionado con el imaginario del personaje. El director intenta construir una narrativa mitológica utilizando imágenes que son casi todas familiares.
Todo en ella es revelador. La estrategia del director consiste en acercarse al mito desde todos los ángulos posibles. Y hacerlo con rigor, meticulosidad y siempre muy cerca de la herida.
Se puede entender como una pieza de proselitismo o, desde otra perspectiva, como un reflejo ineludible del poder de atracción de un líder mundial. En este sentido, la labor austera y simple del director alemán adquiere su justificación.
Es una especie de docudrama hiperrealista narrado en estilo indirecto, actuando como testigo de lo que parece imposible. Es pretenciosa, con un aire teatral y algo televisivo, y finalmente resulta desmesurada.