Es provocación, pero sin escándalo, siempre desde la consciencia de cada uno de los límites. Cronenberg, en definitiva, se organiza un entusiasta homenaje a sí mismo que tiene algo de irrefutable mausoleo.
Soportado por una puesta en escena tan fluida como elegante y un diseño de sonido esencialmente hipnótico, Shyamalan compone una metáfora tan elemental en sus presupuestos como iluminada.
Después de la delirante exhibición de vísceras descontroladas en 'Re-animator', Gordon retoma un relato de Lovecraft con el propósito claro de capitalizar su fama.
Es un thriller entretejido con la mejor acción sin olvidar el toque nihilista de un 'amour fou comme il faut'. Tan fuera de sí que se diría que no es una, sino cien magníficas películas.
Es una película tan evidente e intensamente metafórica que puede resultar cargante. Se presenta un relato excesivamente consciente de su propia importancia, tan enfermo de sí mismo, que en su autoindulgente obviedad, en lugar de iluminar, ensordece; en vez de mostrar, atruena.
Sorprende la tensión preciosista de cada encuadre, entusiasma el tenebrismo grave y profundo, y desalienta el ritual pedestre de un verismo interpretativo tan pomposo y afectado como tristemente melodramático.
Un aquelarre sin sentido. Es una película profundamente irregular y ciclotímica. En ocasiones resulta genial, pero en otras es simplemente ruidosa y siempre se siente desarticulada.
La película de 1977 es un enigma desde el primer instante, sumergiéndonos en un vacío indescifrable, tenso y magnético, donde toda emoción permanece suspendida en un estado de ánimo profundo.
Una especie de 'El ángel exterminador' de Buñuel con la estructura de cuento de hadas. Nyholm se las ingenia para colocar al espectador en el borde de su particular precipicio. Y lo hace de manera tan original como profunda.
Pocos ejercicios de inanidad tan desenfocados, imprecisos y con tan poca gracia. Todo le sobra a una película que avanza por la pantalla de manera descontrolada y fuera de registro, quedándose en lo superficial.
Una lectura en tempo lento y obsesivo del más brutal cine de género. Es cine tan sucio como delicado y exquisitamente vulgar. Y repetido. Pero cómo resistirse.