Una brillante comedia filosófica a la italiana. Sin embargo, existen problemas, y uno de los más destacados es el constante intento de parecer extremadamente inteligente en cada uno de sus pasos.
Extraño y deslumbrante cuento trascendental disfrazado de drama adolescente. Sin duda, una película que generará controversia y que provocará sufrimiento.
El cineasta rumano logra crear una delicada obra que, aunque inquietante, ofrece un retrato conmovedor de Rumanía. A la vez, presenta una impactante exploración de la condición humana.
Una obra maestra que presenta un milimetrado juego de espejos donde la realidad y la ficción, el drama y la comedia se entrelazan con una elegancia y maestría raramente vistas.
El arsenal desplegado de incorrección política presenta momentos límite que resultan sencillamente disfrutables. Sin embargo, las concesiones a lo que se considera comercial, en su versión más superficial y moralizante, afectan en parte la efectividad de la crítica.
Belushi es un profesor de instituto, pero no uno común. Alterna la enseñanza de la regla del nueve con momentos de violencia física hacia sus alumnos. Ni siquiera la última escena, que recuerda a 'Sólo ante el peligro', logra salvar la película del aburrimiento.
Brillante adaptación de la novela. El director se limita a seguir el paso pautado del texto. Con claridad, elegancia y hondura, es una película tan certera en su planteamiento como iluminada en su propuesta.
Todo, desde la lógica rota de la narración a la visceralidad fuera de sí de las interpretaciones, es arrojado a la cara del espectador con los atrabiliarios modales de lo que se quiere diferente.
Superproducción española tan aparatosa e irregular como, al final, cargante. La brillante secuencia inicial pronto se pierde en un tráfago de gestos desmedidos. Eso sí, puestos a naufragar, que sea a lo grande.
Un divertido y desenfrenado delirio tan ocurrente como oportuno, algo melancólica y completamente absurda en el mejor y más disfrutable de los sentidos.
La genialidad antiartística de Quentin Dupieux descompone la personalidad del pintor, ofreciendo una comedia delirante, autorreferencial, inclasificable y hasta daliniana.
Proverbial ejemplo de surrealismo pavoroso a cargo del mejor Quentin Dupieux. ¿Cómo explicar en qué consiste la historia de 'Mandibules'? Respuesta: algo muy loco, algo muy Dupieux.
La película más relevante y extraordinaria en su ordinariez que ha dado el cine español este año y quizá en los venideros. Precisa, delicada, absurda, necesaria.
Toda la cinta está estratégicamente trufada de hallazgos verdaderamente memorables y no queda otra que rendirse de nuevo al hecho irrefutable de que Nicolas Cage es Nicolas Cage.
Gerardo Herrero sorprende con una claustrofóbica reflexión sobre el machismo, un brillante ejercicio de estilo y producción. Es una película que se vive de principio a fin en un único aliento.
Turbia, confusa, histérica e irresistible. Nunca antes una película se atrevió a tanto. Aster, encantado de conocerse, ha dirigido una película sencillamente indescifrable. Entusiasma de puro fea.