Lástima que ni el ritmo de pausado simplemente mortecino ni el desarrollo, incapaz de sobrepasar la anécdota, estén a la altura ni de la subyugante idea ni del gozoso arranque de puro desconcertante.
Brillante la actriz Renate Reinsve. Un inteligente repaso por asuntos tales como la pareja, la maternidad, el compromiso. Ligera pese a su gravedad, optimista en su desesperación, gozosa aunque duele.
Se entona y desentona, se hace y deshace, con una rara habilidad para hacer lucir cada uno de sus defectos. No es una película perfecta, pero sí tremendamente oportuna.
'The Young Pope' es una serie de 10 horas adaptada a formato cinematográfico para el Festival de Venecia, que transforma en un irresistible pecado las intimidades del Vaticano, presentando una fascinante contradicción entre lo sagrado y lo profano.
Se hace grande a cada paso que da. Arrastra toda su tristeza hacia un lugar inidentificable que se acerca demasiado a la comedia. Por eso, su crueldad. Por eso, su lucidez.
Entre el 'thriller' emocional y la ciencia-ficción poética, se queda en espiritualismo de garrafón, con una puesta en escena tan amanerada que se vuelve definitivamente agotadora.
Josh y Benny Safdie cautivaron en 2014 con 'Heaven Knows What', un reflejo desgarrador de la vida de una heroinómana, un entrelazado de ficción y realidad que resulta profundamente impactante. La película resulta visceral, te envuelve y no deja a nadie indiferente.
Pausada, casi en silencio, el director propone una minuciosa exploración de este tiempo que vivimos, marcado por la ausencia y la falta de sentido. ¿Resulta absurdo? Sin duda lo es. Sin embargo, es inmejorable y cuidadosamente absurdo. De otra manera, se vuelve esencial.
El más difícil todavía tiene en esta película una culminación casi augusta. Una idea original (...) y un guión empeñado en continuar el rosario de mutilaciones que sufre la protagonista.
Primera y acertada película del reivindicativo, brillante y arrogante Spike Lee. Muchos recursos, incluidas algunas escenas oníricas en color, pero con pocos medios. Una anticipación de lo que está por venir.
Someten al espectador en la primera mitad a un conjunto de escenarios tan convencionales como insípidos. De repente, la trama se adentra en el oscuro terreno de las verdades reveladas, adquiriendo un tono profundo y sombrío propio de los relatos significativos.
Monumental ofrece el tamaño exacto del talento descomunal de su director. En ese arranque de genio, todo lo que ve es, en sentido radical, lo que no está. Sin duda, una obra mayor.
El arsenal desplegado de incorrección política presenta momentos límite que resultan sencillamente disfrutables. Sin embargo, las concesiones a lo que se considera comercial, en su versión más superficial y moralizante, afectan en parte la efectividad de la crítica.