Un cuento vampírico que evoca tanto a Panos Cosmatos como a Claire Denis. Es sucio, sangriento, obsesivo, esquizofrénico y, sobre todo, eléctrico. Una fábula hipnótica que aborda el arte, el poder de la creación y el profundo vacío que lo acompaña.
Se hace grande a cada paso que da. Arrastra toda su tristeza hacia un lugar inidentificable que se acerca demasiado a la comedia. Por eso, su crueldad. Por eso, su lucidez.
Entre el 'thriller' emocional y la ciencia-ficción poética, se queda en espiritualismo de garrafón, con una puesta en escena tan amanerada que se vuelve definitivamente agotadora.
Josh y Benny Safdie cautivaron en 2014 con 'Heaven Knows What', un reflejo desgarrador de la vida de una heroinómana, un entrelazado de ficción y realidad que resulta profundamente impactante. La película resulta visceral, te envuelve y no deja a nadie indiferente.
Hacía tiempo, quizá desde que Baz Luhrmann arrancara de 'Romeo y Julieta' todo su furor adolescente, que nadie conseguía una transcripción a la vez tan original como literal de la letra de Shakespeare.
Pausada, casi en silencio, el director propone una minuciosa exploración de este tiempo que vivimos, marcado por la ausencia y la falta de sentido. ¿Resulta absurdo? Sin duda lo es. Sin embargo, es inmejorable y cuidadosamente absurdo. De otra manera, se vuelve esencial.
Tran Anh Hung transforma la pantalla en un verdadero festín cinematográfico y logra recuperar el pulso, las técnicas y un gusto excepcional al capturar lo que sucede en escena.
El documental es un viaje y una definición conmovedora. Es sorprendente observar de cerca el rostro iluminado de dos hombres que se agradecen mutuamente de manera constante.
Brillante Koreeda en contra, a favor y a pesar de la familia un drama virtuoso y laberíntico con alma de puzle es una película precisa como un reloj atómico y, por ello, prodigiosa en su virtuosismo y perfección.
Çatak le da la vuelta a las películas amables de profesores y alumnos para componer un atinado, realista y muy turbio ejercicio de pedagogía diabólica, con una precisión y agobio admirable.
El cineasta rumano logra crear una delicada obra que, aunque inquietante, ofrece un retrato conmovedor de Rumanía. A la vez, presenta una impactante exploración de la condición humana.
El arsenal desplegado de incorrección política presenta momentos límite que resultan sencillamente disfrutables. Sin embargo, las concesiones a lo que se considera comercial, en su versión más superficial y moralizante, afectan en parte la efectividad de la crítica.
Brillante adaptación de la novela. El director se limita a seguir el paso pautado del texto. Con claridad, elegancia y hondura, es una película tan certera en su planteamiento como iluminada en su propuesta.